ANTROPOCROMAÑÓN:
HACIA UN ANTIHUMANISMO PRÁCTICO
TEÓRICO
A mi hija Juliana Leonor, porque
creo
en su sonrisa tanto como muchos creen
en Dios.
INTRODUCCIÓN:
Hacia un Antihumanismo Práctico
Teórico
“Ya nos han dicho que en todo cuanto proponemos no
hay nada de
universalmente humano. Es
cierto, no hay nada, en realidad del
interés particular burgués. ¿Habéis
visto alguna vez una lucha
obrera con una
plataforma de reivindicaciones genéricamente
humanas”
MARIO TRONTI
Obreros y capital
“Para poder luchar contra el capital, la clase
trabajadora debe luchar contra
sí misma por cuanto ella es capital... La lucha de los trabajadores contra
el
trabajo, la lucha del trabajador contra sí mismo en cuanto
trabajador –afirmó
Mario Tronti-. El trabajador que ataca el trabajo, el
trabajador que se ataca a
sí mismo en su calidad de trabajador es una bella manera
de entender al
“hombre que quiere perecer y ser superado” de
Nietzsche”
MICHAEL HARDT
Deleuze. Un aprendizaje filosófico
“…Loca pretensión de lo invisible al tiempo que una
experiencia aguda de lo
humano enseña, en el siglo XX, que los pensamientos de los hombres son
conducidos por las necesidades, que implican sociedad e
historia; que el
hambre y el miedo pueden vencer toda resistencia humana y toda libertad.
No se trata de dudar de esta miseria humana –de este imperio que las cosas
y los malvados ejercen sobre el hombre- de esta animalidad. Pero ser
hombre
es saber que es así. La libertad consiste en saber que la libertad está en peligro.
Pero saber o ser consciente, es tener tiempo para evitar
y prevenir el momento
de inhumanidad...”
EMMANUEL LEVINAS
Totalidad e Infinito. Ensayo
sobre la exterioridad
“BIOMASA: Masa viva en el planeta, cuya evolución se
seguirá con precisión e
inquietud. La especie humana representa actualmente menos
del 0,015 % de la
biomasa global y menos del 0,5% de la biomasa animal. Esto da una idea de la
parte relativa de
la humanidad en el reino de la vida y de su irreductible
especificidad. Si la parte de la especie humana se reduce en
demasía, corre el
peligro de quedar asfixiada. Si aumenta demasiado se
asfixiará ella misma”
JACQUES ATTALI
Diccionario del Siglo XXI
“El sistema económico moderno está basado en la
pretensión de que el valor se
genera en el proceso de producción. Pero el “valor” que se
paga por el intercambio
es en realidad el consumo de energía, y para que ésta ficción se
sostenga, la suma
total de orden debe seguirse deteriorando. “Sólo desde una perspectiva local” puede
la producción industrial, ese continuo “absorber” de la negentropía,
parecer
“productivo” o “eficiente”.”
ZYGMUNT BAUMAN
Ética Posmoderna
“El bosque precede al hombre, el desierto lo sigue”
Pintada rebelde en el Mayo ´68
Francés
“Según los físicos Krauss y Starkman,la expansión del universo pone un límite a la
cantidad de información que se puede almacenar y
procesar. Según sus cálculos,
nosotros alcanzaremos esa situación dentro de 600 años...”
MIGUEL ANGEL SABADELL, El Universo no es una máquina,
en
Revista Muy Interesante, Noviembre de 2005
"…Nosotros somos la encarnación local del Cosmos,
que ha crecido hasta tener
consciencia de sí. Hemos empezado a contemplar
nuestros orígenes: sustancia estelar que
medita sobre las estrellas; conjuntos
organizados de decenas de miles de billones de
billones de átomos que consideran la
evolución de los átomos y rastrean el largo camino
a través del cual llegó a surgir la
consciencia, por lo menos aquí. Nosotros hablamos en
nombre de la Tierra. Debemos nuestra
obligación de sobrevivir no sólo a nosotros
sino también a
este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos."
CARL SAGAN
Párrafo
final de su libro “Cosmos”
El hombre debe ser superado,
definitivamente. Es
hora de una retotalización abierta que acabe con la soberbia, la
estrechez y la miseria del hombre, del homo sapiens, de lo que aquí llamaremos
el sapiens-cromañón. Cambiar el mundo es también hoy trascender al
hombre, es superar el antropocentrismo, la ideología del hombre.
El Hombre no es
–por suerte- el centro del Universo: las pruebas de esto se multiplican todos
los días. El Hombre no es el centro ni el amo de la Naturaleza: por intentar
serlo la está destruyendo y se está destruyendo a sí mismo. El antropocentrismo
y el humanismo son ideologías suicidas. El Hombre no es un ser genéricamente
libre, ni racional. Son los afectos y los deseos los que salvan y dan esperanza
al mundo todos los días, no la racionalidad ideológica y política. No
existen tampoco socialmente “el Hombre” ni “la Humanidad” –si se quiere,
esta es una gran lección que nos dejó Louis Althusser- lo que existen son las
clases sociales y las tramas del poder: opresores y oprimidos,
explotadores y explotados, sujetadores y sujetados, abusadores y abusados,
imperio y multitud, y ésta división se profundiza hoy dramáticamente, a nivel
global, imperial.
Incluso más: parece que nuestro
mundo, nuestro espacio-tiempo no es el único espacio-tiempo. El infinito se
reabre al hombre: el hombre vuelve hacia el universo. Todo conduce al cosmos.
El hombre es un ser ínfimo con los otros,
en-la-naturaleza-y-en-el-universo. Su puesto en el cosmos debe ser desarrollado
desde esta infimidad, desde una infimidad abierta.
Seguir diciendo hoy, como lo hiciera
Teilhard de Chardin y como lo hacen
otros, que todo –todo el devenir del universo (el concepto es nuestro)-
conduce al hombre es afirmar, consciente o inconscientemente, una neoinquisición
filosófica y científica.
Este trabajo busca ser sólo una
introducción, un prólogo, una apertura a un debate y una experiencia militantes
que deben ser amplios y profundos. Sólo buscaremos explicar claramente algunas
hipótesis fundamentales que, creemos, pueden servir para potenciar o reinventar
la teoría crítica, el materialismo histórico, en el Siglo XXI. Se trata hoy
de hacer un corte dentro del corte epistemológico hecho por la práctica
teórica revolucionaria de Karl Marx y de sus continuadores, tan diferentes y
heterogéneos.
Nuestra
propuesta es tratar de poner a la teoría crítica, a la práctica teórica, a la
altura de los conocimientos, los debates, los resurgimientos y los
descubrimientos realizados en distintos campos del saber y de la vida, como los
de la astrofísica y la cosmología, la termodinámica y la ecología, la
filosofía, la ética, la historia, la antropología y las ciencias sociales y naturales,
como la biología y la genética. Así también debemos rescatar los estudios
culturales y el inicio del reconocimiento global actual de las culturas
milenarias y por supuesto, la fuerza del arte en todas sus expresiones, pero
especialmente aquí la fuerza crítica antihumanista de la literatura y el cine
de “ciencia ficción”.
Ya Eric Hobsbawn viene hablando de
recuperar la totalidad (1). Lo que nosotros hacemos acá es aceptar ese enorme
desafío e intentar ir más allá, nada más ni nada menos que intentar ir
más allá.
Althusser habló de antihumanismo
teórico y de práctica teórica. Afirmó brillantemente que la crítica
revolucionaria a la sociedad, la crítica militante marxista, debía iniciarse
como un antihumanismo, como un antihumanismo téorico (2), como crítica
radicalizada a la ideología humanista burguesa global. Sólo un antihumanismo
teórico puede ser la base del despliegue de una auténtica conciencia de clase,
de una potenciación estratégica de las luchas de la clase, de la multitud
trabajadora.
Y nos habló de hacer práctica
teórica, es decir, desarrollar una teoría política revolucionaria desde y para las prácticas militantes,
desde y para las luchas de los trabajadores.
Deseamos reafirmar entonces esas
tesis althusserianas y potenciarlas pensando –y experimentando- hoy, en los
albores del tercer milenio, un antihumanismo práctico teórico, biopolítico –en una crítica práctica vital al humanismo que se supere con una
crítica práctica vital al antropocentrismo en todas sus formas- y con una práctica
teórica intuitiva.
Decimos práctica
teórica intuitiva porque creemos que la noción de intuición propuesta por Henri Bergson y desarrollada por otros pensadores revolucionarios
como José Carlos Mariátegui debe ser hoy recuperada y potenciada. Para el
bergsonismo, intuición es un concepto histórico-político poderoso, una
combinación dinámica de inteligencia, conciencia e instinto. Para los
bergsonianos, “la ciencia fracciona lo real en unidades discretas y la
convierte en estática. Como el cine, cuya sensación de movimiento es la irreal
yuxtaposición de fotogramas estáticos. Esta estatificación de lo real permite
su cómodo etiquetado lingüístico en conceptos también estáticos y fácilmente
cuantificables. No obstante, si la inteligencia, surgida como superación
del instinto en una etapa de la evolución biológica, es capaz de mantener su vinculación
con la conciencia pero, a la vez, recuperar lo instintivo, entonces
surge la intuición, que permite un conocimiento más profundo que el
suministrado por la inteligencia, y que hace posible la superación de las
barreras impuestas por un lenguaje incapaz de fundirse con lo real” (3).
Para el
antihumanismo práctico teórico el hombre no es un ser racional, pero además, la
racionalidad es la fracasada y mediocre ideología histórica de los
sapiens-cromañón.
Necesitamos
forjar un nuevo pensamiento crítico revolucionario. Más que eso
entonces, más que un pensamiento, necesitamos desarrollar, desplegar un nuevo
pensamiento pero conectado, unido a nuestros instintos –y a
nuestro instinto de clase-, a nuestros mejores valores, (contra)
historias y tradiciones culturales, y a nuestros deseos y afectos –sin
ideologías represoras-. Necesitamos entonces forjar entonces un nueva
intuición de la vida –como supo decir Mariátegui, sintetizando y superando
brillantemente a Marx, Lenin, Nietzsche, Sorel y Bergson-, una nueva intuición
obrera –línea propuesta por el autonomista italiano Mario Tronti- y popular
(4). Necesitamos una práctica militante, una vitalidad sentipensante,
como ha escrito maravillosamente Eduardo Galeano (5).
Criticar la
racionalidad humana siempre será además volver a Baruch de Spinoza. Criticar la
racionalidad ideológica y afirmar la intuición militante es hoy también abrirse
a lo Otro, a la ética, a la Naturaleza, al Universo, al misterio, a lo
desconocido, a lo imposible, a la fuerza. La intuición hoy va más allá, más
allá de lo individual y de lo real. La intuición hoy puede intuir lo Otro.
Por eso el antihumanismo práctico teórico es una práctica teórica intuitiva.
Es hora de
superar al Hombre, para siempre. El presentimiento de Foucault –ese genial
cachorro althusseriano- de que el rostro del hombre se borrará “como en los
límites del mar un rostro de arena” (6) se está cumpliendo. Pero la profecía
foucaultiana tiene dos caminos, dos destinos. El primero es el de una posthumanidad
humana, humanista, un mundo biotecnológico dividido, oprimido, alienado,
cerrado, sujetado y sistémico. Es el futuro de una posthumanidad con
continuidad del dominio humano de clase, de la explotación ecológica y social
global.
El segundo, es
el de una posthumanidad posthumana, liberada, emancipada, abierta a lo
Otro, humilde, mística, plural, absolutamente democrática y antisistémica.
Debemos elegir y
decidirnos. Al antihumanismo humanista del capital y del poder hay que
oponerle el antihumanismo clasista, revolucionario, biopolítico, democrático y –porqué no decirlo- panteísta y pluralista de la multitud
global.
NOTAS:
(1)
En su “Manifiesto para la
renovación de la Historia” (discurso realizado el 13-11-2004), Hobsbawn nos
explica claramente que, “mientras los postmodernistas negaban la posibilidad de
una comprensión histórica, los avances en las ciencias naturales devolvían a
la historia evolucionista de la humanidad toda su actualidad, sin que los
historiadores se dieran cabalmente cuenta. Y esto de dos maneras. En primer
lugar, el análisis del ADN estableció una cronología más sólida del desarrollo
desde la aparición del homo sapiens en tanto especie. En particular, la
cronología de la expansión de ese especie originaria de Africa hacia el resto
del mundo, y de los desarrollos posteriores, antes de la aparición de fuentes
escritas. Al mismo tiempo, eso puso de manifiesto la sorprendente brevedad
de la historia humana –según criterios geológicos y paleontológicos- y
eliminó la solución reduccionista de la sociobiología darwiniana...”. Tomado de www.espaimarx.org.-
(2)
Balibar explica brillantemente
–al rediscutir la noción de antihumanismo teórico-que, “Althusser nos
dice que en el adjetivo “teórico” todo funciona, que simplemente nos hemos
olvidado de tomarlo en cuenta” (!!!). Cfr. Etienne Balibar, “Escritos por
Althusser”, Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión, 2004, p. 59.-
(3)
“Intuición”, en El
Pensamiento de Henri Bergson. Tomado de www.pensament.com/bergson.-
(4)
Afirmó Mariátegui en El Alma
Matinal y otras estaciones del hombre de hoy que, “la nueva humanidad, en
sus dos expresiones antitéticas, acusa una nueva intuición de la vida...
La vida, más que pensamiento, quiere ser hoy acción, esto es combate. El
hombre contemporáneo tiene necesidad de fe. Y la única fe que puede ocupar su
yo profundo, es una fe combativa”. Por su parte, Tronti expresó
contundentemente que, “...un mínimo de intuición práctica, de aquella
que se siente por instinto de clase, nos coloca hoy ante los ojos la
fuerza de choque, la función de presión subversiva y, al mismo tiempo, el
modelo de vía revolucionaria...”. Cfr. Mario Tronti, Introducción a “Obreros
y Capital” (1966), en www.colectivonph.com.ar. Sección:
Novedades.
(5)
Eduardo Galeano, “Celebración
de las bodas de la razón y el corazón”, en “El libro de los abrazos”,
Montevideo, Ediciones del Chanchito, 2004, p. 107.-
(6)
Michel Foucault, “Las
palabras y las cosas”, México, Siglo XXI Editores, 1996, p.375. El antihumanismo
teórico historicista –arqueogenealógico, contrahistórico- desplegado aquí
por Foucault es notable. Esa expresión del pensamiento posestructuralista, como
el concepto de esquizoanálisis de Gilles Deleuze y Félix Guattari, nos
muestra que los grandes avances en la teoría crítica antagonista de finales del
siglo XX y principios del Siglo XXI son devenires abiertos por la lucha
de clases en la teoría, por el antihumanismo teórico del maestro Althusser. ¿No
deberíamos pensar también a Marx, Nietzsche, Freud y otros como fundadores del
discurso antihumanista teórico?. |