A partir de la hipótesis teórica de una crisis de la teoría del valor y por un análisis de la absorción de la totalidad social en el seno de la lógica de El Capital, el autor orienta hacia nuevas formas de intervención, con la constitución de una «subjetividad» revolucionaria no determinada según los modos clásicos de concebirla. La confrontación con el pensamiento de Marx vuelve hoy a ser oportuna. No sólo para constatar cómo hemos cambiado (lo que siempre resulta agradable), sino sobre todo para comprender si y en qué medida puede el marxismo contribuir a la reconstrucción de la teoría social y política. Es un hecho que la crisis del marxismo ha dejado un auténtico, seco déficit de teoría. Algunos, con el marxismo, han tratado subrepticiamente de liquidar las categorías y los problemas que el marxismo «überhaupt» (generalmente) desvelaba: Como si la crisis de la doctrina inscrita en Das Kapital eliminase del horizonte del mundo de la vida a «el capital». 0 la explotación o la lucha de clases. Pero la realidad económica y social es tozuda: tal vez en otros campos la magia negra consiga modificar el real, pero no en éste. ¿Entonces? Volvamos a situar las cosas. Déficit de verdad de las nuevas lecturas de nuestra realidad político-social, hemos dicho -esta paradoja a la inversa, no podrá sin embargo hacernos fingir que el marxismo es nuevamente capaz de explicar el real, con la única justificación que sus adversarios explican tan sólo sus porciones nulas o menores - no, la crisis del marxismo permanece. Pero nosotros nos preguntamos si el marxismo, aunque agotado como Weltanschaung (visión del mundo), no será, como otras veces en su ya larga historia política, capaz así y todo de desplazarse y ofrecer sus categorías modificadas a las modificaciones estructurales importantes del presente, e innovaciones conceptuales a las consiguientes determinaciones epistemológicas. El problema es arduo y el contexto emblemático no es desde luego soslayable mediante expedientes retóricos. Queda el hecho de que el pensamiento marxiano es, pese a todo, muy fértil. Me gustaría pues tratar de provocar aquí el déplacement (desplazamiento) del cuadro teórico marxiano, en torno a un tema que me interesa mucho: el de la composición de clase. Lo haré de una manera altamente hipotética, y en una forma literaria concisa, ofreciendo a la discusión ocho tesis de un grupo de veinte, redactadas para plantear la base de un trabajo colectivo de investigación. Las ocho tesis que presento se refieren pues al tópico: composición de clase, y se sitúan en un conjunto concerniente a la definición (desplazada) del concepto de valor/trabajo y las consecuencias (desplazadas) que se pueden derivar. De las otras doce tesis me limitaré a dar el enunciado. |