|
Lunes 9 de mayo de 2005 - Envío quincenal www.prensadefrente.org Nº 13
Agradecemos la difusión de esta información. En caso de reproducción total o parcial, agradecemos citar la fuente.
Títulos (clic para ver la nota completa)
1- EL PROYECTO DEL PJ para "DESFEDERALIZAR" LAS CAUSAS DE NARCOTRÁFICO
El zorro (la justicia bonaerense) va a cuidar el gallinero (el mercado "menor" del narcotráfico en la provincia)
2- LA VISITA SOLIDARIA Y MILITANTE A LaS DETENIDaS DE LA LEGISLATURA PORTEÑA
Los liberados de Caleta en campaña por todos los presos por luchar
Por Laura Vales, especial para Prensa De Frente
3- Alberto Santillán, padre de Darío
"A veces, el poder compra el dolor de los familiares, a mí nadie me va a comprar"
4- LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES DE LA CARNE
Una historia de enfrentamientos con las patronales y la burocracia
5- LA EDUCACIÓN Y LA SALUD COMO MERCANCÍA
¿Quiénes confeccionan los cursos de ingreso eliminatorios en las Facultades de Medicina?
6- MEMORIA - DENUNCIA
Lo que no se investigó sobre los asesinatos del 26 de junio de 2002 en Avellaneda - 2º entrega
7- 25 de abril al 8 de mayo, noticias de la quincena que pasó
Libertad a Gabriel Roser, convocatoria de la Comisión Independiente y familiares de Darío y Maxi, escrache a Fanchiotti, festival solidario

Movilización piquetera. Foto: Sebastián Hacher, Indymedia Argentina
[arriba]
1- EL PROYECTO DEL PJ para "DESFEDERALIZAR" LAS CAUSAS DE NARCOTRÁFICO
El zorro (la justicia bonaerense) va a cuidar el gallinero (el mercado "menor" del narcotráfico en la provincia)
Ya no basta con las redes de distribución, protección mafiosa y venta compulsiva organizadas por punteros políticos y los muchachos de la Bonaerense. Ahora, el diseño perverso que rodea al narcotráfico en la provincia de Buenos Aires, y que mata o inutiliza rápidamente a muchos de los chicos excluidos de las villas o las barriadas pobres del Conurbano, pretende perfeccionarse institucionalizando la trilogía de la que ya depende buena parte de los delitos mejor organizados en la provincia de Buenos Aires. A las patas punteril y policial se le va a añadir muy pronto la judicial, y el círculo cierra bien redondito.
Sólo las peleas internas en el PJ y las chicanas parlamentarias del radicalismo impidieron, hasta esta semana, que se convierta en ley la denominada "desfederalización" de la competencia judicial en los casos menores de narcotráfico.
En concreto, esto significa que, hasta un determinado volumen de mercadería involucrado en cada hecho de comercialización de drogas que llega a sede judicial, la competencia ya no será, como hasta ahora, de la Justicia Federal, sino de los tribunales ordinarios de los sistemas judiciales provinciales.
No por casualidad, este proyecto de ley, que ya tiene media sanción del Senado, fue elaborado e impulsado por la dirigencia del PJ de la provincia de Buenos Aires. Por supuesto que con el argumento de que, así, el estado provincial tendrá herramientas más expeditivas para combatir el narcotráfico en su territorio.
La realidad es que:
Primero: cerca del 80 por ciento de los casos de narcotráfico que generan causas en la Justicia son, precisamente, los considerados "menores", por lo tanto los que pasarían a manos de la Justicia provincial.
Segundo: es un antiguo secreto a voces que los jueces de la provincia de Buenos Aires surgen del dedo de los jefes políticos del PJ, elegidos entre gente de "confianza", a veces en negociaciones con el otro aparato político históricamente fuerte de la provincia, el radicalismo. Generalmente, tal como sucede con los comisarios de la Bonaerense, los jueces responden a los caciques del PJ de la zona en la que esos jueces tienen competencia.
Tercero: es otro antiguo secreto a voces que el manejo y distribución de droga, especialmente en las zonas más pobladas de la provincia, como el Conurbano, es un negocio de los punteros políticos y los efectivos de la Bonaerense.
Es cierto que la Justicia Federal y el brazo ejecutor de sus decisiones, la Policía Federal, nunca ofrecieron precisamente transparencia y consecuencia en la lucha contra las formas más rentables del delito organizado. Pero también lo es que la denominada "desfederalización" planteada por el proyecto que muy posiblemente sea ley esta misma semana huele ni más ni menos que al perfeccionamiento del sistema de protección del negocio del narcotráfico en el territorio bonaerense.
Prensa De Frente denunció no hace mucho los estragos del negocio de la droga con protección punteril y policial en el Conurbano, y su variante más terrible y novedosa, la del "paco". No serán los jueces más directamente amigos de los punteros y los comisarios de la Bonaerense los que van a combatir ese negocio. Más bien, todo parece armado como para que lo garanticen y, en todo caso, aseguren por un lado impunidad y por el otro sanciones a algún audaz competidor "independiente".
[arriba]
2- LA VISITA SOLIDARIA Y MILITANTE A LaS DETENIDaS DE LA LEGISLATURA PORTEÑA
Los liberados de Caleta en campaña por todos los presos por luchar
Por Laura Vales, especial para Prensa De Frente
Tras recuperar la libertad en Caleta Olivia, donde pasaron ocho meses
presos por participar de la toma de una petrolera en reclamo de trabajo, Hugo Iglesias, Elsa Orosco y Jorge Mansilla viajaron a Buenos Aires y visitaron en la cárcel de Ezeiza a las presas de la Legislatura. Los piqueteros de Caleta iniciaron así una campaña nacional para exigir la liberación de todos los detenidos por participar en reclamos sociales.
"Mientras estuvimos presos mucha gente se movió por nosotros, pero fueron esfuerzos sin coordinación. Ahora necesitamos que los reclamos por los que todavía no recuperaron la libertad se articulen", le dijo Hugo a Marcela Sanagua y Margarita Meira, dos de los quince presos de la Legislatura.
Arrestados por policías de civil luego de la protesta contra el nuevo Código de Convivencia, esos presos fueron acusados de coacción agravada, privación ilegítima de la libertad y daños. El preso número 16 es el militante del MUP Gabriel Roser. La campaña incluirá además el reclamo por el desprocesamiento de los cuatro mil luchadores sociales.
El encuentro se hizo en una de las salas de visita del penal de Ezeiza, una habitación de tres por tres con una pequeña ventana por la que se ve la ruta. Marcela y Margarita llevan 300 días en ese penal. "Son diez meses sin que el caso vaya a juicio oral, donde se va ver rápidamente que no hay ninguna prueba en contra nuestra", dice Margarita.
En agosto del año pasado la jueza Silvia Ramond dictó los procesamientos. El fallo, que forzó las figuras penales para mantener a los detenidos en prisión hasta el inicio del juicio oral, sostuvo que los 15 imputados habían amedrentado a los legisladores (esta es la acusación de consecuencias más graves, porque el delito de coacción agravada no es excarcelable) y que el accionar de los manifestantes impidió a los diputados y el personal de la Legislatura salir del edificio. La jueza fue respaldada más tarde por la Cámara de Apelaciones.
"Nosotros hicimos lo mismo que están haciendo ustedes: resistir adentro", dijo Hugo. "Afuera tiene que verse el reclamo de las organizaciones, porque no hay estrategia jurídica que alcance cuando la decisión de mantenerlos adentro es política. El mejor de los abogados no podría hacer nada".
Uno de los problemas graves que están teniendo los presos, contaron
Marcela y Margarita, es que las familias quedaron muy desprotegidas en lo económico. Trabajadores todos ellos -entre los 15 hay nueve vendedores ambulantes, dos mujeres en situación de prostitución, un transformista y un anticuario- al faltar, sus casas quedaron sin la principal fuente de ingresos.
Marcela tiene dos chicos, una nena de dos años y un varón más grande.
Ahora los tuvo que separar porque no había quien pudiera hacerse cargo de ambos. El día de la protesta, a la que fue con la columna de la Asociación de Meretrices (AMMAR), fue la segunda vez que ella iba a una marcha. "Yo siempre fui el sostén de mi familia", contó. "Pago un alquiler, tengo los gastos de cualquier familia. Fui a la protesta porque el nuevo Código afectaba nuestro derecho a trabajar. No tengo problemas en trabajar de lo que sea, pero no puedo ir a un lugar donde me paguen 400 pesos por mes porque no me alcanza. ¿Qué quieren, que salga a robar?".
Elsa Orosco, que también crió a sus chicos sola, contó que en Caleta
organizaron una red de solidaridad para que a las familias no les faltara nada. Reunieron fondos en el exterior e hicieron actividades en el país; de esa manera, tuvieron recursos no sólo para que a ellos les llegara comida a sus lugares de detención, sino para pagar los alquileres y tener cierta tranquilidad sobre sus familias.
Hugo agregó que habían llegado a Buenos Aires con el compromiso de no
parar hasta que todos estuvieran libres. "Como ustedes, estamos lejos de ser ricos. Somos laburantes y nos sacaron el trabajo. En la cárcel sobrevivimos gracias a la solidaridad de los compañeros; salimos hace una semana y estamos sin laburo, así que seguimos igual de pobres, pero vinimos para verlos. Cuando al recuperar la libertad dijimos que nuestra prioridad era la libertad de los presos de la Legislatura, no era una proclama".
La idea de impulsar una campaña coordinada fue lanzada el viernes, en una conferencia de prensa que se realizó en el Hotel Bauen. Junto con el reclamo por la libertad de los presos, la campaña denunciará también las condiciones de detención. Los 15 presos están en cárceles comunes, repartidos en Ezeiza y Devoto; dos de ellos -uno de los detenidos en Ezeiza y otro en Marcos Paz, contaron Marcela y Margarita- están en condiciones de aislamiento, bajo reglas de encarcelamiento por las que ni siquiera les permiten que les envíen desde afuera alimentos.
[arriba]
3- Alberto Santillán, padre de Darío
"A veces, el poder compra el dolor de los familiares, a mí nadie me va a comprar"
Alberto movilizado por justicia. Foto: Archivo Prensa De Frente
El fin de semana anterior a la represión, Darío y su novia Claudia estuvieron en la feria de Don Orione, Cláypole, junto a Alberto.
Mientras tomaban cerveza y comían choripán sobre unas banquetas improvisadas entre decenas de vecinos que domingueaban a la pesca de ofertas, Darío sacó un cigarrillo del paquete que había comprado con el peso que le mangueó al viejo. En ese instante, un viejito castigado por los años empobrecidos le pide uno. Darío automáticamente se guarda cuatro rubios en el bolsillo de la camisa y le obsequia el paquete. El hombre lo observa admirado, como si hubiese cometido un error; el cumpa sonríe: "No, abuelo, lléveselo".
"Esas pequeñas anécdotas son las que me quedan de Darío. Era difícil que esté un fin de semana entero con nosotros, no porque no quisiera o porque se vaya de joda. Siempre estaba con actividades o visitando a los compañeros -recuerda Alberto-. El se debía a la gente. A veces cobraba el plan y se lo daba todo a algún compañero que no había cobrado o lo necesitaba más que él".
En el 2001 Darío, junto a un puñado de compañeros y vecinos de Don Orione, fundaron el MTD de Almirante Brown. Tiempo después se marcharía al barrio La Fe de Lanús para participar en un asentamiento del cual ya no volvería. Finalizado el tiempo que duró la toma, resistiendo a las fuerzas represivas y al hostigamiento del aparato punteril del intendente Quindimil, Alberto fue a conocer el terreno que su hijo había conquistado: "Ahí no podés vivir", había sentenciado. "El terreno estaba lleno de piedras, fierros, humedad", recuerda hoy, y agrega que le ofertó pagarle un alquiler cercano para que no abandonara la militancia. El joven lo había mirado y señalado con el dedo hacia el primer asentamiento de la zona: "Viste ese lugar qué lindo, antes era como éste, pasaron los años y cambió porque la gente se organizó".
- ¿Cómo percibiste a Darío los días anteriores al 26?
- Estaba preocupado. El ya había estado el 19 y 20 en Plaza de Mayo combatiendo contra la cana, igual tenía miedo y le dije que se quedara, pero ¿cómo hacés para convencer a un tipo así? Pensábamos que iba a haber palazos, corridas, pero jamás que podría haber muertos".
- ¿Cómo fue eso de empezar siendo un padre que reclamaba justicia por su hijo a tener hoy un protagonismo en la lucha por los derechos humanos?
- El referente siempre es Darío, yo no estoy a la altura de él. Una vez un viejo dirigente me decía que Darío tenía una claridad que nadie tenía, con sus 21 años veía más allá que cualquier tipo.
Alberto se detiene y traga saliva, el orgullo no le cabe en el pecho, pero todo gira y marea. Faltan sólo unos días para que empiece el juicio que tanto esperamos. Fija la vista y arremete contra los tibios: "A veces el poder compra el dolor de los familiares: a mí nadie me va a comprar, yo jamás negociaría la vida de mi hijo". "Ya son tres años sin Darío... pero sin el acompañamiento de los compañeros, esto no sería nada, de hecho cuando yo flaqueo un cacho siempre están ellos. Y ahí estoy orgulloso de mi hijo".
- A casi tres años, el rostro de Darío aparece como el del Che en las remeras de los nuevos pibes que luchan, siempre hay banderas con su cara en las marchas, es un ejemplo que se multiplica. ¿Qué sentís con todo eso?
- Darío era una persona libre, si volviera a vivir le respetaría todo. No es nada fácil pregonar y hacerlo. Darío decía "cortemos la ruta, hagamos tal actividad en el barrio" y lo hacía, no era un dirigente que mandaba. Él siempre estaba en la primera línea. Quizás sea de tanto leer al Che, creo que ese hombre nuevo es Darío volviendo a la estación, tiene una actitud despojada de todo egoísmo, cualquiera habría hecho lo contrario. Su muerte tiene que ver con su forma de vida, estaba predestinado, su actitud de volver sabiendo que las balas estaban por todos lados... Pero él tenía un compromiso con la gente, estaba haciendo un proyecto para los pibes de la calle y hasta estaba enseñando computación en el barrio con una computadora de cartón que él mismo había hecho para que los pibes aprendieran.
Alberto también nos ayuda a humanizar a Darío: "El me decía que no se iba a casar porque ya estaba casado con el MTD. Tenía su compromiso con la lucha, aunque yo sé que con Claudia consiguió amar a una mujer". Y no puede dejar de decir lo que siente: "Yo soy un padre muy orgulloso a pesar del vacío. Sé que esto sirvió para que Duhalde se fuera y para que nuevos jóvenes se sumaran al MTD. Creo que Darío se ganó un lugarcito en la historia".
[arriba]
4- LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES DE LA CARNE
Una historia de enfrentamientos con las patronales y la burocracia
El bloqueo a los accesos del Frigorífico CEPA, de Alejandro Korn, que realizaron el 7 de abril pasado sus trabajadores junto a la organización de desocupados UTL Sur en el Frente Popular Darío Santillán, impidiendo el vaciamiento y obligando a generar nuevos puestos de trabajo, muestra la comprensión de ambos sectores de la necesidad de pelear codo a codo contra este modelo político-económico impulsado por los empresarios de la carne, quienes históricamente han explotado en forma inescrupulosa a sus trabajadores con la complicidad de conducciones gremiales burocráticas.
Cuando alguien se llega hasta el negocio Pet Shop Guaraní, ubicado en la esquina de H. Yrigoyen y Bernardo de Irigoyen, para comprar algún pájaro exótico, o un reptil -uno de los negocios más rentables en el país después del tráfico de armas y de drogas-, jamás asociará el nombre del propietario a la lista de siniestros personajes de la burocracia sindical de los últimos 30 años.
Se llama Lesio Romero y años después de dejar el puesto de titular de la Federación Gremial de la Industria de la carne, derivados y Afines, en los comienzos del menemismo, en 1992, siguió con el tráfico ya no de los trabajadores, sino de reptiles y pájaros. En realidad se corrió un par de cuadras desde la porteña sede de la Federación. Esto es, desde Hipólito Yrigoyen al 746 a la esquina indicada.
Corría octubre de 1975, y la burocracia sindical dedicaba su tiempo a discutir cómo pararse y salvarse ellos ante el inminente golpe militar. Romero, y una banda, a punta de pistola, ocupaban en ese momento la sede del gremio para desalojar a Constantino Zorrila. En enero del 76 el Ministerio de Trabajo de la Nación avaló un congreso que lo había consagrado titular del gremio.
Tanto Romero como Moyano eran adherentes a la Juventud Sindical Peronista (JSP), el engendro creado por Lorenzo Miguel y López Rega para combatir a la Juventud Trabajadora Peronista (JTP), orientada por Montoneros, al Movimiento Sindical de Bases (MBS), del Partido Revolucionario de los Trabajadores y a los movimientos clasistas.
Desde esos años, y hasta diciembre del 92, disfrutó del cargo, hasta que lo desalojó de la conducción el secretario de organización, el bonaerense Carlos Etchehun, un desconocido para los trabajadores pero no para los empresarios.
Menudencias
En realidad, Etchehun no era un novato en estas lides de trepar y de traicionar. Con un camino parecido al de Romero, en su ciudad natal, Mercedes, en los primeros años de los 70 Etchehun se hizo elegir delegado del frigorífico La Mar, después titular de la CGT regional y en las elecciones legislativas del 73 accedió a una banca como concejal por el Frente Justicialista de Liberación.
Por supuesto que no regresó al frigorífico tras el golpe militar, sino que conservó el cargo sindical. Con el retorno a la democracia, incursionó por la Federación, donde trabó relación con Romero y, con su padrinazgo, llegó a la estratégica secretaría de organización.
Pacientemente fue tejiendo su propia corriente interna y ganó la voluntad de los delegados. En el 21 congreso nacional del gremio dio el golpe contra Romero, a quien relegó al puesto de delegado ante las 62 Organizaciones.
De acuerdo con lo que reflejan los medios de comunicación, sus primeras declaraciones como secretario general fueron tajantes: "A partir de ahora, en el gremio de la carne el que manda soy yo; todo pasa por mi persona".
En su primer año de gestión, la Federación contabilizó la pérdida de más de 12.000 afiliados despedidos de los frigoríficos, una tendencia reiterada en los años siguientes, aunque en cantidades menores. Y fue él quien firmó los convenios colectivos en los que los derechos laborales quedaron dibujados en el cajón de los recuerdos.
Corrieron los años y, en medio de una sangría interna de idas y regresos de dirigentes, irrumpió Juan Peretti, un dirigente que lentamente empezó a cocinar su aspiración de desplazar a Etchehun. Los aceitados contactos con el oficialismo de turno y los empresarios le permitieron a Etchehun esquivar esa ofensiva.
Puertas abiertas
Llegaron los nuevos inquilinos de la Casa Rosada el 25 de mayo de 2003 y, según se sabe, el ministro del Interior Aníbal Fernández consiguió que la cartera laboral, el año pasado, le otorgara personería gremial al Sindicato del Personal de Frigorífico de Carne, con influencia en la Capital Federal y en partidos del primer conurbano bonaerense, que es presidido por Peretti.
Aparentemente es un debilitamiento de la Federación, pero en la práctica sirve a los planes de los empresarios, porque en los hechos Etecheun y Peretti, son del mismo bofe burocrático. Ambos se dedican con pasión a entregar las últimas conquistas de los trabajadores de la carne. Pero la paciencia de esos trabajadores empieza a estallar con discreción, pero con firmeza. Así lo demuestran los últimos conflictos en muchos frigoríficos, como los de Rioplantese SA, Consignaciones Rurales, Quickfood, Frigorífico Federal, Industrias Cárnicas La Huella SA, y Látigo SA, entre otros.
El conflicto de CEPA es otra prueba de que los vientos están cambiando. Y esa estrategia obrera hace cobrar vigencia a un documento del peronista revolucionario John William Cooke en respaldo de la huelga y toma del Frigorífico Lisandro de la Torre, en 1959. En uno de sus tramos, afirmaba que "esta huelga es política, en el sentido de que obedece a móviles más amplios y trascendentes que un aumento de salarios o una fijación de jornada laboral. Aquí la lucha es por el futuro de la clase trabajadora y por el futuro de la Nación."
[arriba]
5- LA EDUCACIÓN Y LA SALUD COMO MERCANCÍA
¿Quiénes confeccionan los cursos de ingreso eliminatorios en las Facultades de Medicina?
Una de las consecuencias de la sanción de la Ley de Educación Superior durante el gobierno de Carlos Menem, hace casi diez años, es la aplicación de ingresos restrictivos en las facultades de medicina de las universidades públicas, con la consiguiente disminución de alumnos.
Sin embargo, para aquellos que pudieran pagar un arancel de entre 500 y 2000 pesos por mes, la "oferta" educativa privada creció en todo ese tiempo y hoy existen quince (15) facultades privadas de medicina y se proyecta la creación de tres más.
Todas las facultades de medicina -las privadas y las ocho (8) que son públicas - están agrupadas en la Asociación de Facultades de Ciencias Médicas de la República Argentina, (AFACIMERA), con el objetivo de elaborar conjuntamente programas curriculares y establecer sistemas de acreditación de las carreras.
Integran por ejemplo AFACIMERA la Universidad Austral que es financiada por el grupo Pérez Companc o la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), que complementa los estudios de medicina con el de economía, gestión empresarial y administración y que se encuentra dirigida por el ex decano de medicina de la UBA, el menemista Luis Ferreira. También son parte de esa asociación la Universidad del Salvador, Hospital Italiano de Buenos Aires y Hospital Italiano de Rosario, entre otros.
Con la excusa de "elevar el nivel académico" y el apoyo del Ministro de Salud de la Nación Ginés González García, quién expresó que "Argentina no necesita muchos médicos", las corporaciones que dependen de empresas privadas elaboran y consagran los cursos de ingresos eliminatorios que se aplican en la mayoría de las universidades mercantilizando la educación y la salud públicas, en un país donde bastos sectores de la población no pueden acceder a ninguno de esos derechos básicos y elementales.
[arriba]
6- MEMORIA - DENUNCIA
Lo que no se investigó sobre los asesinatos del 26 de junio de 2002 en Avellaneda - 2º entrega
El 17 de Mayo comenzará un juicio que no contempla la indagación en la autoría ideológica ni las responsabilidades políticas de la Masacre de Avellaneda. En esta segunda entrega difundimos un nuevo fragmento de "Darío y Maxi, dignidad piquetera: los autores ideológicos y los responsables políticos que no investigó la justicia", trabajo publicado por el MTD Aníbal Verón (Frente Darío Santillán), libro que se agotó rápidamente y está próximo a ser reeditado.
Capítulo 7: el seguimiento de la represión en el Gobierno.
(...) En la Sala de Operaciones de la Policía Federal hay diez televisores y seis pantallas de video. Allí tenían sintonizados los canales de noticias que transmitieron la represión y recibían las filmaciones de los helicópteros que sobrevolaron los accesos a la Capital. Cada helicóptero está dotado de una cámara de video especial, con un zoom de 800 metros de aproximación, que permite filmar con precisión la ubicación de las columnas de manifestantes o directamente la cara de cada uno de los participantes en la protesta. Durante aquellas horas, (el secretario de Seguridad de la Nación) Juan José Álvarez recibió informes y dio órdenes. Las novedades que recibía por medio de los reportes policiales eran satisfactorias: en cuatro de los accesos a la Capital los bloqueos no habían podido sostenerse, intimaciones y represión mediante, pero los medios de prensa escasamente hacían referencia a ello. Según reconoció el jefe de Prefectura a cargo de las tropas apostadas en Puente Alsina, el gobierno había ordenado desalojar los puentes por la fuerza: "Ni corte total ni parcial. Tengo órdenes de despejar la zona, en cinco minutos procedo", dijo el prefecto y su voz quedó registrada en el grabador del periodista de la radio independiente La Tribu. No hubo intimación judicial alguna, por lo tanto las órdenes que el jefe de la represión dijo cumplir, sólo pudieron salir de la Secretaría de Seguridad comandada por Juan José Álvarez.
26 de junio, media tarde
(...) Pasadas las 16 horas fueron los propios miembros del gabinete nacional quienes llamaron a los periodistas de confianza y a las redacciones de los principales diarios del país. Las operaciones de prensa en marcha tenían por objetivo reforzar la teoría de que "los piqueteros se mataron entre ellos", pero esta vez de boca de "altas fuentes de gobierno".
Ya en la reunión de gabinete, todos se esforzaron por transmitir el mismo mensaje sólido. "Las balas que mataron a los piqueteros provinieron de los mismos piqueteros. Desde este Ministerio se impartió la orden de que las fuerzas de seguridad no llevaran balas de plomo", aseveró Matzkin. El gobierno difundió el mismo discurso que quienes habían apretado el gatillo. La lógica de las "balas piqueteras", es decir, de la existencia de organizaciones de desocupados que se volcaban a la lucha armada, se convirtió en la arquitectura argumental sobre la que pretendieron explicar las muertes y justificar la ofensiva legal por medio de la Causa Complot, con el objetivo de criminalizar la existencia de las organizaciones de desocupados. La versión se extendió con velocidad por las cámaras legislativas. A tono, el senador Lamberto opinó que "esta gente está muy estructurada y organizada. Tienen previsto tomar el poder en las calles, lo que genera un ambiente que poco tiene que ver con la democracia". Y justificó cualquier "exceso" que se cometiera para evitarlo: "Para algunos la policía siempre tiene la culpa, pero cuando hay inseguridad reclaman por la policía". Durante el transcurso de la reunión Duhalde, decidido, ordenó a los ministros aportar todo el material que sirviera para respaldar la denuncia ante la justicia que Vanossi iba a presentar al día siguiente.
26 de junio, 21.30 horas
Juan José Álvarez, en nombre del gobierno, asumió públicamente la justificación de los crímenes. El Gobierno repitió off the record los mismos argumentos falsos durante toda la tarde, pero empezó a mentir en forma pública a las 21.30 horas, en la conferencia de prensa que organizó Juan José Álvarez en la Quinta de Olivos. "Los que manifestaron son otros (respecto a los cortes anteriores). Esta vez lo han hecho de una manera absolutamente violenta e irracional. Hubo personas dentro de la manifestación que pedían el auxilio de las fuerzas policiales porque veían correr peligro su propia integridad", sostuvo ante micrófonos, grabadores y cámaras de televisión. "Hubo una clara intención de confrontar. No había con quien dialogar", insistió con la mentira.
Durante esa conferencia y en los días siguientes, Álvarez insistió en mencionar -cada vez que pudo- la existencia de armas de fuego entre los manifestantes. No le importó que la policía no hubiera secuestrado ni una sola arma a pesar de las 160 detenciones y ningún efectivo hubiera sido herido por los disparos. "Se han visto agresiones con una honda, con escopetas, armas y bombas molotov", dijo. (...)
Jueves 27 de Junio, 19 horas
Aquella tarde el gobierno buscó reforzar la teoría de la nueva subversión armada piquetera, a través de una conferencia de prensa de tono castrense brindada por el ministro del Interior Jorge Matzkin.
Ante las cámaras de televisión, el ministro sentado detrás de un escritorio, con el ceño fruncido como único gesto y los anteojos levemente caídos hacia la punta de su nariz, sentenció: "Las acciones que dejaron el trágico saldo de dos muertes constituyen un plan de lucha organizado y sistemático, que puede llegar a amenazar y reemplazar la fórmula de consenso que la mayoría de los argentinos hemos elegido. Hay quienes prefieren el lenguaje de la violencia". Envió también un mensaje público a los gobernadores que pedían aval del gobierno nacional para la represión abierta y sistemática: dijo que se estaba informando a los jefes provinciales "de las acciones que presumiblemente se pueden desarrollar en sus respectivas jurisdicciones", como parte del supuesto plan insurreccional. "Los lamentables acontecimientos de ayer no constituyen un hecho aislado -insistió-, el gobierno tiene elementos que permitan suponer que estamos frente a acciones concertadas." Y anunció que la decisión de gobierno no quedaría en meras palabras: "Se hará llegar a la justicia los antecedentes que se han reunido", dijo. Como señaló el viernes 28 de junio el analista político Martín Granovsky en Página/12: "Las palabras (de Matzkin) apuntan a crear la sensación de que el principal problema de la Argentina es la inminencia de una insurrección armada contra la democracia (...). El mensaje era que cualquier opositor es un violento potencial, y quedará sujeto a la represión de la violencia. Una forma, de paso, de disuadir a asambleístas o nuevos actores de la política de seguir participando activamente".
Otros ministros del Gabinete echaron a andar versiones que reforzaban la idea del "peligro subversivo". Con la condición de que no fueran publicados sus nombres, lanzaron rumores a modo de información off the record, a grabador apagado. La agencia DyN refiere a esos funcionarios como "altas fuentes del Gobierno" que dijeron: "Los manifestantes utilizan una estrategia de lucha urbana, con la utilización de bombas molotov o palos con puntas que permiten atravesar los chalecos antibalas de los policías". Y volvían a mentir que en los últimos días "habían fallado los intentos de diálogo" que nunca se intentaron.
Por esas horas dos hechos pusieron en evidencia lo burdo de la maniobra oficial: la certeza de que iban a ser publicadas las fotos que mostraban cómo Darío había sido fusilado por la espalda por el grupo de tareas del comisario Fanchiotti y la masiva movilización popular que una vez más se hizo presente en Plaza de Mayo desafiando el miedo que buscó imponer la campaña de desinformación oficial.
Durante la noche del 27 de junio el gobierno comenzó a quedar expuesto. Era el momento de mayor distancia entre el discurso oficial y la realidad que pujaba por hacerse notar, de la mano de la aparición de las fotografías y la presión popular en las calles.
Apenas unas horas después, lo que intentó ser una conferencia de prensa de tono severo, se convirtió -repetida por los canales de televisión- en una caricatura de bando militar trasnochado. Si no fuera por la gravedad de las muertes todavía frescas y el riesgo social del intento de instalar un Estado abiertamente represivo, Duhalde y los suyos habrían dado risa.
Pero pocos reíamos por aquellas horas.
Envío anterior: Capítulo 6, Las reuniones previas. Duhalde: "tenemos que ir poniendo orden"
Próxima entrega: Capítulo 8, La causa "complot". Después del plomo, la "justicia"
[arriba]
7- 25 de abril al 8 de mayo, noticias de la quincena que pasó
Libertad a Gabriel Roser, convocatoria de la Comisión Independiente y familiares de Darío y Maxi, escrache a Fanchiotti, festival solidario
Todos los envíos periódicos de Prensa De Frente y los boletines quincenales se van almacenando en nuestra página web, donde también incluimos enlaces a otras páginas de contrainformación. Para leer las noticias de los últimos días, mientras estés conectado a internet hacé clic los links que van a nuestra página de inicio, o directamente acá.
[arriba]
|