08.09.06, Posiciones políticas,
Nuestra política, Latinoamérica y la construcción de
Poder Popular - Debates del campamento de formación del Frente Darío Santillán,
abril 2006
.
Para descargar cartilla con gráficos, recuadros
e ilustraciones en formato PDF para imprimir: clic en
el botón derecho sobre el ícono o la imagen y presionar "Guardar
destino como" (en I. Explorer) o "Guardar enlace como" (en Firefox):
.
-> Cartilla relacionada: Construcción
de Poder Popular
.
.
.
Durante los días 21, 22 y 23 de abril de 2006, desde el Frente convocamos a un
primer campamento de formación, del que participamos más de 100 compañeras y
compañeros mandatados por sus movimientos y regionales. Los grupos y
movimientos que integramos el Frente ya habíamos tenido experiencias de
formación, pero ésta era la primera vez que conjuntamente nos planteábamos
debatir prácticas e ideas. Entonces ahora las volcamos en esta cartilla.
Temáticamente, durante los tres días de campamento abordamos los siguientes
ejes:
.
1- Cuál es nuestro horizonte estratégico? Objetivos del Frente
2- Poder popular: nuestra práctica, características del Poder
Popular; Poder Popular y Estado
3- América Latina, la construcción del Poder Popular y el Socialismo
4- Poder Popular: historia del concepto
.
En la evaluación final,
coincidimos en que el debate -con todos los aportes- había sido muy
enriquecedor. Salieron muchas ideas y opiniones, que intentaremos volcar en
esta cartilla. Como no se trató de un plenario resolutivo sino de un ámbito de
debate y formación, las conclusiones que aquí planteamos a veces pueden incluir
opiniones contradictorias, o parciales. No fue el objetivo de este campamento
"sintetizar" nuestra política, sino abrir los espacios de debate para
que cada compañero o compañera aproveche el espacio colectivo para desarrollar
y asimilar, también, el criterio que se vaya formando sobre cada eje de
discusión. Es decir, impulsar a que cada compañero/a piense con cabeza
propia...
También nos propusimos que la forma de trabajo sea coherente con
los principios de igualdad que decimos: "acostumbrarnos a militar y vivir
poniendo en práctica valores de compromiso, igualdad y solidaridad para ser
coherentes en el hoy con la sociedad justa que perseguimos. Como queremos una
sociedad de iguales, empezamos por comportarnos con igualdad: y como entre
nosotros no hay jerarquías ni privilegios, nos proponemos que todos compartamos
los debates en igualdad, coordinando democráticamente el uso de la palabra,
pero que también todos nos rotemos para la limpieza de los baños, la cocina,
etc"... Y así fue.
.
¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es nuestro
horizonte estratégico? Objetivos del Frente
.
Nos separamos en grupos, en los
que trabajamos durante todo el campamento. En este primer momento debatimos
sobre cuáles son los objetivos del Frente y cuál es nuestro horizonte
estratégico. Usamos un texto disparador que tomamos de uno de los primeros
documentos que elaboramos como Frente:
“Nos definimos como antiimperialistas y anticapitalistas, y somos
independientes del Estad, de las iglesias, de los sindicatos y de los partidos
políticos. Apostamos a una forma de construcción
política basada en el protagonismo popular y la lucha de masas y reivindicamos
la capacidad de nuestro pueblo para encontrar los métodos de lucha y las formas
organizativas adecuadas a las distintas circunstancias históricas. Entendemos
la lucha política como algo inseparable de la lucha por nuestros derechos: no
concebimos la separación de lo político y lo social. Es a partir de las
conquistas y la lucha que vamos tomando conciencia de la situación que vivimos
y de quiénes son los responsables de esta situación. Pensamos que la nueva
sociedad que soñamos debe construirse desde ahora a partir de nuestras
prácticas y de nuevos valores: la solidaridad, la confianza, la humildad y el
respeto, con el objetivo de crear hombres y mujeres nuevos. “
Luego debatimos esta pregunta y los siguientes conceptos
disparadores: ¿Cuáles de estos elementos y conceptos son necesarios para la
construcción de poder popular?
Democracia de base - dirigentes - formación - lucha en las calles
- trabajo igualitario, libre y compartido - igualdad de participación de
hombres y mujeres - participación en espacios institucionales - participación
en elecciones - partido que conduzca y sea la vanguardia - conducción -
autonomía
.
Conclusiones colectivas
En el Frente Darío Santillán:
Somos anticapitalistas porque no aceptamos lo que nos propone el
sistema en el plano económico, político y social. El capitalismo destruye y no
prioriza las relaciones humanas. Nuestro anticapitalismo lo demostramos en la
práctica, construyendo con otra escala de valores.
Somos antimperialistas porque no aceptamos que ningún Estado
explote a ningún pueblo. No acordamos con ningún imperio, ni otra forma de
opresión que genere pueblos oprimidos. Buscamos un cambio social, una sociedad
de iguales, la liberación de nuestros pueblos, porque no hay dignidad mientras
haya explotación. Algunos cumpas plantearon que a esa sociedad nueva se la
denomina socialista, como están planteando algunos pueblos y organizaciones en
América Latina, como los cubanos, venezolanos y bolivianos. ¿Cómo llamamos a
este proyecto? ¿Libertario, popular, socialista, comunista? Hay miedo a quedar
encasillados en un término que para algunos puede significar una cosa y para otros otra, debido al fracaso de experiencias históricas y a
las distintas interpretaciones que aún hoy puede tener la palabra “socialismo”.
Coincidimos en que construimos formas sociales de relaciones igualitarias,
poder popular desde abajo. Construimos la posibilidad de que todos/as los/las
cumpas, cada semana decidan qué hacer y cómo avanzar en la transformación de la
sociedad.
Por lo tanto, creemos que esta sociedad nueva se realiza con otras
formas de relaciones humanas, políticas, culturales, económicas, etc. Se
construye cotidianamente en nuestro barrio, nuestra casa, en el trabajo, en la
universidad, con organización y unidad. Reivindicamos y practicamos valores
como la solidaridad, igualdad, unidad, libertad, confianza, humildad, respeto y
la igualdad de género. Pero este cambio al que aspiramos tiene que ser para
toda la sociedad.
La sociedad que queremos, con esta idea de Poder Popular, no
empieza con la toma del poder del Estado, el día que se conquiste alguna
instancia de poder estatal. Entre otras cosas, porque no concebimos el poder
como un objeto, sino como una relación social que se construye, que se disputa,
que se comparte, donde surgen nuevos valores. Por eso, es tan importante lo que
hacemos cotidianamente, anticipando las formas de la nueva sociedad que
queremos.
El Frente es una herramienta social y política en permanente
proceso de construcción donde confluyen varias corrientes. A diferencia de
quienes conciben a la organización como vanguardia, nosotros creemos que la
organización la vamos creando y resignificando permanentemente con el proceso de
la lucha. Esa organización de nuevo tipo no puede reproducir a su interior
relaciones de dominación ni de burocratización. Por eso a través de la
democracia de base promovemos la participación de todas y todos los cumpas. La
forma organizativa que nos damos, refleja esta democracia a la que apuntamos:
asambleas, plenarios, grupos de trabajo, talleres de formación.
Los ejes que dieron mayor espacio de debate e intercambio fueron:
el problema de la conducción, la idea de dirigentes y/o referentes, la relación
con la lógica electoral de la democracia representativa, la relación con los
espacios institucionales, es decir, con el Estado.
En este sentido, creemos que en nuestro país la idea de “dirigente” remite en
el imaginario colectivo a prácticas personalistas, caudillescas que atentan
contra la organización popular: por lo tanto preferimos no usar ese término.
También ese término nos remite al que dirige, por eso usamos el término
“referente” que implica un referente de una construcción colectiva. Y que,
sobre todo para la construcción de nuestra política, tiene que tener mandato de
base.
Al momento de ir concluyendo el debate, surgió con más legitimidad
el término “conducción”. Entendimos que todo proyecto político necesita ser
conducido, pero según nuestros principios toda conducción debe expresar los
mandatos de base. Los compañeros que de una manera u otra juegan esos roles
deben contar con mandatos revocables y rotativos, dándole importancia a la
necesidad de transmisión de la experiencia a otros compañeros y evitando la
concentración de tareas en manos de unos pocos.
Respecto a la participación en las elecciones, se dijo que no se trata de
plantear la no participación electoral como una cuestión de principios ni una
negación a priori. Entendemos que la participación o no en elecciones tiene que
ver con la correlación de fuerzas. En este sentido en la actual etapa creemos
que ese campo de disputa sirve más para debilitar, fragmentar, cooptar y
reducir la construcción de base que para potenciarla. El debate quedó abierto
porque no lo vemos hoy como espacio de disputa prioritario.
El tema de la participación en espacios institucionales y la
relación con el Estado fue uno de los más debatidos y resultó más difícil
llegar a una síntesis. Se planteó que es necesario diferenciar una acumulación
institucional desde abajo- por ejemplo, Centros de Estudiantes o Centros
Sociales en los barrios- donde en muchos casos es posible hoy la construcción
de poder popular. Algunos cumpas agregaron que la participación en
instituciones a gran escala sólo se la puede imaginar a partir de un nivel de
correlación de fuerzas diferente, claramente más favorable a las organizaciones
populares, como por ejemplo en Venezuela o Bolivia. Reafirmamos el principio de
autonomía de las organizaciones populares respecto al aparato estatal como
parte de nuestra concepción estratégica. Sin embargo se nos planteó un debate,
en el que algunos compas planteaban que la relación con el Estado debe ser sólo
para la acumulación en el plano reivindicativo, otros compas planteaban que el
Estado debe ser visto íntegramente como un instrumento de las clases
dominantes, y también otros opinaron que en determinadas circunstancias el
Estado es un lugar de disputa. Definir si es posible correrse o no de la lógica
del Estado, implica un proceso de análisis y discusión que no tenemos saldado;
porque tenemos la necesidad de analizar constantemente el momento político en
el que estamos, ser autocríticos, reelaborar y hacer síntesis de nuestras
prácticas. ¿Qué es política, nos preguntamos? Transformar la realidad cotidiana
desde nuestros valores y desde nuestras prácticas, apuntando al cambio social.
¿Cómo construimos poder popular desde nuestras prácticas diarias?
Algunas de las palabras e ideas que salieron de los grupos fueron:
formación - construcción cotidiana - organización - decisión - discusión -
trabajo colectivo - lucha en las calles - igualdad - participación - cambio
social - crear nuevos valores - construir relaciones entre personas y
organizaciones - disfrutar lo que hacemos - justicia popular - crear espacios y
tiempos colectivos - imaginación y creatividad
.
América Latina y las experiencias de construcción
de Poder Popular
.
Para tratar este tema, hicimos
un taller. Nos dividimos en grupos para analizar una serie de fotos de
distintas luchas o hechos políticos que marcan lo que está pasando en el
continente. También cada grupo tenía, para leer, un comunicado de algún
movimiento en lucha, de Chile, México, Venezuela, etc. Después nos juntamos, y
trabajamos en plenario. En el centro de la ronda que todos conformamos había un
mapa de América latina dibujado con palitos, ramas y piedras en el piso, y cada
grupo tenía que compartir con el resto qué había analizado de cada foto, y
ubicarla geográficamente en el mapa. Ahí nos dimos cuenta que había fotos de
grandes movilizaciones en Venezuela, Cuba, y Bolivia, campesinos que no
sabíamos si eran de Chiapas o Brasil, marchas con banderas que no acertábamos
si eran de Colombia o Venezuela, piquetes y fuegos en una ciudad que podía ser
de Argentina o Ecuador, uniformados que no sabíamos si eran Marines en Paraguay
o paramilitares en Colombia, y presidentes, a veces con los movimientos
sociales y otras con Bush, como Lula, o con las Madres, como Kirchner. También
teníamos las fotos del Che y Bolívar, que no tenían un país determinado donde
ponerse. La premisa del taller: “no hay nadie que lo sepa todo, ni nadie que no
sepa nada”. Del debate salieron estas ideas:
- Algunas fotos de movilizaciones, o comunidades campesinas, o de
banderas en las marchas, o conflictos urbanos, nos resultaron difícil de
identificar en un país determinado. Esto nos muestra que, más allá de las
particularidades, hay mucho que nos unifica en América Latina, como la
identidad indígena, las historias de lucha, las políticas de opresión del
imperio, las tradiciones de resistencia, y hasta los colores de las banderas,
en Ecuador, Venezuela, Colombia… Así que debemos entender a todo el continente
como una unidad política y cultural cuando analizamos la situación.
- Los paramilitares en Colombia
son una fuerza de choque que tiene el gobierno de Uribe, con la que asesina
campesinos y a miembros de una de la guerrillas más antiguas de América Latina,
las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Los paramilitares son
pro yanquis y están con la excusa de que los guerrilleros son narcos y locos y
ellos vienen a defender la nación.
- No es casualidad que estemos viendo grandes movilizaciones en
Cuba, Venezuela y Bolivia, eso marca el protagonismo que están teniendo esos
pueblos en la defensa de su soberanía. Esto marca diferencias con otros
gobiernos que aunque se muestren aliados, y seudo progresistas, no apelan a la
movilización popular para enfrentar al imperialismo.
- Las fotos de las luchas y los presidentes dejan afuera algo que
es importante analizar: el poder económico, los grandes grupos económicos que
operan en Latinoamérica.
- En nuestras primeras
opiniones, y sobre todo en los análisis más frecuentes, aparece la tendencia a
dividir las políticas en el continente a través de sus presidentes, entonces
hablamos de Chávez de Venezuela y Evo Morales de Bolivia, como la “izquierda”
por un Lado, y Uribe de Colombia y Fox de México como la “derecha”, por otro.
Pero también en nuestro análisis se ve otra lógica, que es analizar lo que pasa
en el continente a través de las experiencias de construcción, o ejercicio del
poder popular. También viendo dónde se habla y se intenta construir el
socialismo, y dónde hay políticas funcionales al imperialismo, ya sea a través
de gobiernos u otras expresiones del poder. Entonces más que hablar de los
presidentes, podemos ver que en el continente hay experiencias de poder popular
hacia el socialismo o prácticas socializantes, como las organizaciones
populares en Venezuela y Bolivia, pero también el MST en Brasil, los zapatistas
en México, las FARC en Colombia o nuestras organizaciones en Argentina…
Y por otro lado, las políticas pro imperialistas las expresan
algunos gobiernos como los de Uribe y Fox, pero también grupos económicos
aliados a Kirchner en Argentina, los grandes monopolios de los medios de
comunicación, los paramilitares o directamente los marines como en Paraguay,
etc. Entonces esta categoría de análisis, ver las confrontaciones entre quienes
construimos poder popular y quienes buscan destruir ese poder del pueblo
alineados al imperialismo, es más adecuado a nuestras definiciones que analizar
solamente las políticas de Estado y definir si hay que apoyar a tal o cual
presidente: preferimos identificarnos con las organizaciones populares que
protagonizan, empujan y garantizan los cambios, estén o no en el gobierno.
- Hay que reconocer que en
Bolivia y Venezuela los movimientos están participando del poder estatal, y el
MST en Brasil apoyó la campaña del PT y el triunfo de Lula. Parece que las
experiencias más importantes están vinculadas a lo estatal, aunque no se
subordinan. Hay que entender que la victoria de Evo Morales en Bolivia, por
ejemplo, es parte de la acumulación de poder popular.
- Esto es relativo, no hay que buscar recetas, por ejemplo en
Venezuela el impulso estatal que da Chávez es más fuerte que lo que empujan los
movimientos sociales, sin embargo el Estado alienta la construcción de poder
popular, pero es más fuerte que las organizaciones mismas.
- Tenemos que tener en cuenta también la tradición de liderazgos
en la historia de luchas populares en el continente, Artigas, Bolívar, el Che,
que son figuras que actúan como síntesis de acumulaciones políticas de muchos
años.
- Es falso si dividimos o criticamos por la participación estatal
de los movimientos, lo importante es ver si se está garantizando la
organización del pueblo, si crece realmente el poder popular, las victorias y
la capacidad de lucha del pueblo, porque esa es la garantía para el cambio
social.
- No hay que perder de vista que el imperialismo está poniendo los
ojos en los recursos naturales, el tema de las papeleras en Uruguay es una
muestra de cómo las empresas logran zonas liberadas para sus negocios.
- Uruguay también nos muestra que donde se apostó a lo
institucional sin un movimiento popular organizado y fuerte, el Frente Amplio
terminó claudicando.
- Entonces es importante ver que América Latina nos muestra que no
hay recetas para copiar, sino que tenemos que construir nuestro camino y ver
nuestra realidad concreta: en Brasil el MST lleva 20 años de construcción
paciente, pero en Venezuela la irrupción de Chávez fue mucho más brusca y está
generando movimientos después de alcanzar el gobierno… Bolivia también nos
muestra que la construcción de poder popular tiene que ser previa, y también
posterior a la asunción de un gobierno por más que éste tenga origen popular.
- Estas experiencias nos muestran que, si bien es imposible negar
que el estado capitalista es un instrumento de opresión, las clases populares
pueden encontrar grietas y seguir transformando desde adentro. Entonces no hay
que negar para cualquier experiencia al Estado, no hay que negar procesos de
transición o formas que se vayan dando hasta abolir el capitalismo.
- Por último, leímos los comunicados de algunos conflictos
importantes en distintos puntos del continente, y coincidimos en que el Frente
tiene que estar más presente en el panorama de lucha de los pueblos de América.
Entonces surgieron dos propuestas: Redactar, ahí mismo, un comunicado de
solidaridad con un militante popular venezolano injustamente encarcelado, y
conformar un espacio de relaciones internacionales del Frente.
.
La construcción de Poder Popular en la
historia
.
A partir de una exposición sobre
el tema pudimos ver que nuestras ideas y nuestros objetivos, son parte de una
historia muy rica de los pueblos del mundo en sus luchas por la justicia y la
libertad. La desgrabación de toda la exposición la publicamos en otra cartilla,
para que podamos aprender más detalladamente este eje de formación tan
importante. Acá volcamos sólo unos apuntes:
En general hay varias acepciones posibles del Poder, tomemos las
dos más utilizadas: 1) Concebir la idea de poder como el poder del Estado. 2)
Una concepción más amplia que es la idea de concebir poder como una relación
social. (...)
En la historia:
Trotsky (revolución rusa, 1917), dice que en cada revolución, hay una especie
de Doble Poder: Un poder de las clases dominantes encarnado en el Estado, y un
poder autónomo con fuertes grados de independencia de las clases dominadas que
generan sus propias instituciones; los Soviet de obreros, soldados y campesinos
que se organizan de manera asamblearia en las fábricas, los regimientos,
quebrando la línea de mando vertical del ejército ruso, en las comunas
campesinas y empiezan a generar una forma de construcción similar a una suerte
de parlamento de los sectores populares en la Revolución Rusa (...)
En Italia se da en los años 1919, 20, 21, los famosos Consejos
Obreros: una suerte de instituciones que surgen en las grandes fábricas
italianas, que empiezan a tomar el tema del poder obrero en las grandes
fábricas. Antonio Gramsci, va a reflexionar sobre las causas de la derrota de
los Consejos Obreros y del triunfo del fascismo. Dice entonces que hegemonía es
la capacidad político-cultural de un grupo o clase de convencer a la sociedad
de que los intereses de todos están representados por los intereses de ese
sector social. (...)
Santucho, secretario general del PRT ERP escribe un trabajo: Poder
Burgués- Poder Revolucionario. Retoma la idea de Trotsky de Doble Poder, y dice
que en la Argentina, año 74, hay condiciones para que aparezcan situaciones de
Doble Poder. Hay una situación revolucionaria, y de la existencia de una
situación revolucionaria, decía Santucho, a que haya crisis revolucionaria,
posibilidad de revolución, hay un camino, de manera que el éxito no esta
garantizado ni escrito, pero hay posibilidades de generar instituciones de
Doble Poder, de poder dual. (...)
Desde otra tradición, las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y PB (Peronismo de
Base), van a partir de algo que decía Cooke: que la identidad del Peronismo o
es burguesa, o es obrera. Para que sea una identidad revolucionaria, la
hegemonía la tienen que tener los trabajadores. Y para que conduzcan los
trabajadores, tienen que tener su propia organización autónoma. (...)
Pensando el Poder Popular
Poder Popular no es poder-sobre -mandar o imponer voluntad sobre otros- sino la
idea de poder hacer, de poder construir. Cuando hablamos de la construcción de
nuevos valores, lo que estamos haciendo es anticipar la sociedad que queremos.
Este planteo de Poder Popular no reniega de la organización; a diferencia de la
organización como vanguardia concibe que la organización se va creando en el
proceso de la lucha. Esa organización de nuevo tipo no puede reproducir
relaciones de dominación. Pensamos que los espacios de Poder Popular deben
mantener su autonomía aun en el caso donde el Estado- como en Venezuela-
aliente las formas de organización populares. (...)
No hay Poder Popular sin involucrar a distintas clases sociales.
Retomando a Gramsci, un bloque histórico, una alianza de las clases
subalternas, una alianza del obrero, del desocupado, del campesino, de los
estudiantes, de buena parte de los intelectuales, de buena parte de las clases
medias que permita cambiar esto. No hay Poder Popular sin intervenir
permanentemente en la realidad nacional. Para no quedar aislados, para no
reproducir la fragmentación, para no reproducir el aislamiento; los espacios de
generación de Poder Popular tienen que interpelar al conjunto de la sociedad, crear
política. (...)
Así como hay experiencias en que la revolución termina en cárcel-
el caso más conocido es el estalinismo y la Unión Soviética- hay ejemplos
también donde los sectores populares no aceptaron tomar el poder: Villa y
Zapata se reunieron en México con todas las tropas campesinas y el poder
burgués casi desmantelado. Villa le dice en esa discusión: “mira, este es un
rancho muy grande para mí, yo me vuelvo a mi provincia y que se arreglen
éstos”. Zapata acuerda. Solo pocos años más tarde los dos estaban muertos y
todo lo que habían construido, esa enorme construcción de Poder Popular
campesino había sido desmantelada y destruida. (...)
.
-> Cartilla relacionada: Construcción
de Poder Popular
.
El
cambio social, desde abajito
Durante los tres días que duró el campamento, los más chiquitos también tuvieron
sus talleres, sus juegos, sus debates, y como cada grupo, en su momento pasaron
a exponer sus reflexiones que fueron escuchadas y aplaudidas por todos.
Construcción de Poder Popular - Cartilla de Formación -
Agosto de 2006
.
Para descargar cartilla con gráficos, recuadros
e ilustraciones en formato PDF para imprimir: clic en
el botón derecho sobre el ícono o la imagen y presionar "Guardar
destino como" (en I. Explorer) o "Guardar enlace como" (en Firefox):
.
-> Cartilla relacionada: Nuestra
política, Latinoamérica y la construcción de Poder Popular - Debates del
campamento de formación, abril 2006
.
.
.En el campamento de formación de abril de 2006, uno de los principales ejes de
debate y profundización fue la noción de Construcción de Poder Popular. La
ponencia que presentamos a continuación, nos brindó un panorama histórico y un
marco conceptual imprescindible para comprender y potenciar nuestras prácticas.
Editamos esta cartilla con el fin de que cada compañero tenga más herramientas
para comprender nuestra polítca, para incentivar la lectura, pero sobre todo
para alimentar los debates colectivos, motivar la participación en los
encuentros de formación... Es decir, fortalecer la construcción de Poder
Popular.
.
INDICE
- Poder Popular, introducción
- Doble poder: Trotsky, la revolución rusa y los soviets
- Gramsci y los consejos obreros: de la Hegemonía al Poder Popular
- Zonas Liberadas, espacios de Doble Poder: la revolución china, Vietnam,
Argelia, Cuba
- Década del ‘70: Santucho y el Doble Poder
- Década del `70: El Aporte de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y el
Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR, Chile)
Distintas concepciones:
- La idea del Poder como toma del Poder Estatal
- Antipoder y Contrapoder
- Pensando el Poder Popular
- Nuestra práctica
- Los símbolos populares
- La democracia de base
- Construir hegemonía, construir consenso
- Un “ecosistema” hostil
Recuadros:
- Ideas libertarias y Poder Popular
- Zapatistas, Sin tierra, bolivarianos, cocaleros, piqueteros y asambleístas:
recientes (y diversas) experiencias de construcción de Poder Popular
.
.
Los compañeros me encargaron que armara algo que tuviera que ver
con el tema de Poder Popular.
Tema complejo si los hay, me atajo de entrada, lo que hice fue un
recorte, como todo recorte fue una cuestión selectiva, me pareció que lo
primero que había que hacer era recorrer la historia del concepto, ¿de dónde
arranca esta idea de Poder Popular? o las cuestiones que se asemejan, y llegar
a la actualidad. Así que lo primero que quería plantear era hacer un recorrido
histórico. Y lo segundo era ubicarnos en la actualidad y ver ¿cuáles son las
concepciones actuales acerca de este tema de la discusión del poder?, desde los
que plantean el asalto al poder hasta los que plantean el Antipoder o el
Contrapoder. Y a los que plantean el Poder Popular. Poder comparar, ya los
vamos a ver, estas tres visiones. Y ahí meternos un poco en el debate sobre la
base de los que ustedes ya discutieron y elaboraron en los grupos,
colectivamente. Así que arrancaríamos por la parte histórica, si les parece.
Primer tema: hay en general respecto a la palabra poder varias
acepciones posibles, tomemos las dos más utilizadas: 1) Concebir la idea de
poder como el poder del Estado. El poder que te impone el Estado o los aparatos
estatales. 2) Una concepción más amplia que es la idea de concebir poder como
una relación social. ¿Qué significa esto? Concretamente grupos, clases,
personas, que pueden imponer su voluntad a otros / as, es importante esa idea
de poder como algo más amplio, porque eso significa que el poder no sólo está
en un lugar, no sólo está en el Estado, sino que está presente en toda relación
social. Y lo que tenemos que discutir es ¿qué implica que el poder esté
presente en toda relación social, en toda construcción que hacemos?
.
Doble poder: Trotsky, la revolucion rusa
y los soviets
.
Arrancando de eso, el primero
que teoriza algo que podriamos considerar un antecedente de la concepción de
Poder Popular es Trotsky. Trotsky en el año 1929 escribe su trabajo sobre la
Revolución Rusa. La Revolución Rusa de 1917, él hace una historia de esa
revolución, y ahí Trotsky tira el tema del Doble Poder. Dice: lo que sucede en
todas las revoluciones, no sólo en la Rusa, es que las clases dominadas,
encabezadas por la clase obrera, dice Trosky, generan instituciones autónomas.
Las clases subalternas, en un proceso revolucionario van generando sus propias
instituciones. Las características que tienen estas instituciones populares,
para llamarlas de alguna manera, es que no dependen del Estado, no dependen de
la clase dominante. De hecho, lo que va surgiendo, dice Trotsky, en cada
revolución, es una especie de Doble Poder: Un poder de las clases dominantes
encarnado en el Estado, y un poder autónomo con fuertes grados de independencia
de las clases dominadas que generan sus propias instituciones. Ejemplo típico
en la Revolución Rusa de ese Doble Poder: los Soviet. Los Soviet de obreros,
soldados y campesinos que se organizan de manera asamblearía en las fábricas,
los regimientos, quebrando la línea de mando vertical del ejército ruso, en las
comunas campesinas y empiezan a generar una forma de construcción similar a una
suerte de parlamento de los sectores populares en la Revolución Rusa. Ese es el
ejemplo típico del Doble Poder. Trotsky dice que ese Doble Poder, surge en una
etapa de equilibrio inestable, en una lucha de poder entre las clases
dominantes y estas nuevas formas de organización de las clases dominadas. Esa etapa
sólo puede durar una determinada cantidad de tiempo: o se resuelve para un lado
o se resuelve para el otro. Cuando se da una situación de Doble Poder no se
puede mantener por largo tiempo: o se modifica de raíz la sociedad, o hay una
contrarrevolución y las instituciones autónomas de las clases populares son
aniquiladas. En ese marco, Trotsky plantea un elemento importante en esta
concepción de Doble Poder afirmando: Hay que tener parte del poder antes de la
toma del poder. Él está obviamente con la toma del poder, del Estado, pero
considera que no va haber revolución si antes las clases dominadas no fueron
capaces de tener una parte del poder antes de la toma del poder del Estado. El
mejor ejemplo son los Soviet. Para Trotsky no hay situación revolucionaria sin
la existencia de Doble Poder. Se tiene que ver claramente instituciones creadas
de manera autónoma, independientemente, por las clases populares. Si no existe
esa institución autónoma fuerte, con capacidad de movilización, no se puede
hablar de situación revolucionaria. Esto pasó en la Revolución Francesa, en la
Revolución en Inglaterra, y pasaba en la Revolución Rusa.
.
Gramsci y los consejos obreros: de la
Hegemonia al Poder Popular
.
Casi al mismo momento, en la
década del 20 –pensemos que después de la Primera Guerra Mundial hay una ola
revolucionaria que recorre el mundo e incluso repercute en la Argentina, hay
que recordar la semana trágica de 1919, hay que recordar los fusilamientos de
la Patagonia en 1922- hay una ola de insubordinación de los sectores populares,
de las clases obreras en buena parte del mundo, eso se reflejó en la Revolución
Rusa pero también se reflejó en otras partes del mundo. En Italia por ejemplo,
se da en los años 1919, 20, 21, los famosos Consejos Obreros. ¿Qué eran? Una
suerte de instituciones que surgen en las grandes fábricas italianas, que
empiezan a tomar el tema del poder obrero en las grandes fábricas. Los
trabajadores llevan adelante un gran proceso de lucha en Italia, y llegan a
tomar en algún caso, como en la ciudad de Turín, las principales fábricas por
dos meses. Generan Consejos Obreros, ese enorme movimiento de lucha en el año
21 entra en reflujo, es derrotada la clase trabajadora, y en el año 22 en
Italia se instala Musolini y un régimen fascista que es el gobierno de la
contrarrevolución. Quien en ese momento participa en esas luchas y años mas
tarde llega a ser el secretario general del Partido Comunista Italiano, Antonio
Gramsci, va a reflexionar sobre las causas de la derrota de los Consejos Obreros
y del triunfo del fascismo. Gramsci va a estar encarcelado y va a quedar en
prisión muchísimos años. En esos años escribe los Cuadernos de la cárcel, y la
principal preocupación de esos cuadernos es pensar por qué la Revolución Rusa
triunfó y por qué en el caso italiano, o de Alemania, o de Hungría, la
revolución al mismo tiempo fracasó. ¿Cuál es la respuesta que empieza a dar
Gramsci?, va a comparar Oriente y Occidente. Dice: en el Oriente ruso el Estado
tenía un enorme poder, el Estado es casi todo. Hay una relación de dependencia
del Zar, del monarca, que se extiende por todo el este europeo, donde
prácticamente todo lo que es la política pasaba por ese Estado, donde si ese
Estado se derrumbaba se derrumbaba todo el sistema de poder. Gramsci dice: En los
países capitalistas de este lado de Europa, esa revolución, el modelo ruso de
revolución, el asalto al Palacio de invierno, la insurrección rápida para la
toma del poder estatal, no es posible. ¿Por qué? Porque en Occidente, existe,
además del Estado, la Sociedad Civil. ¿A que llama Gramsci Sociedad Civil? Una
de las acepciones posibles del concepto de Sociedad Civil en el pensamiento de
Gramsci sostiene que cuando hay una crisis económica del sistema, cuando el
sistema empieza a temblar y las clases populares se empiezan a movilizar,
cuando el orden establecido comienza a peligrar, el Occidente no depende sólo
del Estado si no que están las organizaciones que generan consenso en la
sociedad para mantener el sistema.
¿Cuáles son esas organizaciones? Los partidos políticos, los
medios de comunicación, los sindicatos tal como están estructurados. Gramsci
dice que hay una gran cantidad de organizaciones que actúan como si fueran
casamatas, lugares avanzados dentro de la sociedad, que protegen el sistema en
las sociedades capitalistas más desarrolladas. ¿Qué es lo que construyen? ;
¿Cómo se domina en los países del capitalismo de Occidente?. Se domina a través
de la hegemonía. Y ahí va a plantear una definición nueva del concepto de
hegemonía: el concepto de hegemonía es la capacidad político-cultural de un
grupo o clase de convencer a la sociedad de que los intereses de todos están
representados por los intereses de ese sector social. Tienen que tratar de
convencer que lo que favorece a un sector dominante, favorece al conjunto de la
sociedad, eso es la hegemonía. No sólo dominan a través de la coerción, sino
que son capaces de dominar convenciendo, por una combinación de coerción y
consenso donde la hegemonía incluye elementos de coerción. Por lo tanto no puede
haber cambio social, no puede haber posibilidad de revolución, sin que las
clases subalternas desarrollen contra-hegemonía. ¿Y qué es? Es su propia
cultura, sus propios discursos, sus propios símbolos, instituciones, sus
propias prácticas, sus propias organizaciones resignificadas en una práctica
antisistémica. Pero esas prácticas, esos símbolos, esas organizaciones, tienen
que ir creciendo antes de la toma del poder del Estado. Y tienen que lograr
imponerse en la mayoría de la sociedad, tienen que lograr anudar una idea de
sociedad diferente, una idea de mundo diferente, una idea político-cultural
diferente. Para Gramsci, el plano de la cultura, entendiendo cultura como
visión del mundo, es fundamental para poder cambiar la sociedad. Entonces dice:
no hay revolución sólo cuando hay una crisis económica, cuando peligra el poder
del Estado. Porque en este sistema capitalista más desarrollado, hay un montón
de instituciones que actúan frenando y ayudando a recomponer la crisis de
hegemonía del sistema. Uno por ahí podría leer la crisis del 2001, pensar en el
grado de recomposición de hoy, y pensar cómo actuaron, los medios de
comunicación, los partidos políticos, que rol tuvo el PJ. Digamos, lo que
Gramsci llamaría los Organismos de la Sociedad Civil para lograr hacer zafar al
sistema de una gran crisis económica y política, de un momento de debilidad del
aparato estatal. Podríamos pensarlo y seguramente saldrían cosas muy
interesantes.
En su análisis Gramsci realiza una comparación inspirándose en la
estrategia militar. Si el modelo de la Revolución Rusa fue el modelo de
maniobras, el movimiento rápido, la insurrección, el asalto al poder, el modelo
de revolución en sociedades más complejas que la Rusa no puede ser el asalto
inmediato al poder, sino que tiene que ser una guerra de posiciones. Hay que ir
logrando prácticas propias, organizaciones propias, políticas culturales
propias, generando consenso en la sociedad, generando posiciones que permitan
en determinado momento destruir el aparato estatal, lograr la revolución. Es
una idea que, tomando en cuenta las elaboraciones teóricas de la etapa, mas
fuertemente esboza una línea de análisis y de construcción que conduce a la
concepción de Poder Popular. Gramsci introduce la idea de que el poder es algo
que se va construyendo, y que el plano de lo simbólico, de lo cultural, es
fundamental para el cambio revolucionario. Después podemos analizarlo con mayor
profundidad. A mediados de la década del 20 se cierra la primera oleada
revolucionaria del Siglo XX.
.
Zonas Liberadas, espacios de Doble
Poder: la revolucion china, Vietnam, Argelia y Cuba
.
Después de la Segunda Guerra
Mundial, que se desarrolla entre 1939 y 1945, se abre lo que podríamos
denominar la segunda gran oleada revolucionaria del siglo 20. Un gran acontecimiento
de esta oleada revolucionaria es la Revolución China. La revolución china y la
vietnamita se dan a fines de la década del 40, principios de los 50. Son
diferentes, pero preferí tomar una matriz común para ver qué aportan la
revolución china y vietnamita como antecedente a la idea de construcción de
Poder Popular. Uno podría afirmar que partiendo de la idea de Doble Poder
introducen una vuelta de tuerca que tiene que ver con la construcción de Zonas
Liberadas. Un elemento clave de estas revoluciones triunfantes es el papel que
se le asigna al ejército popular. Primer idea muy fuerte: el partido vanguardia
tiene que construir un ejército popular antes de la toma del poder. Y la
estrategia es de Guerra Popular Prolongada:
Guerra: enfrentamiento en el máximo nivel de violencia, guerra
civil.
Popular: a esa guerra sólo se la puede ganar si se incorpora a la mayoría del
pueblo.
Prolongada: se extiende a lo largo del tiempo y espacialmente.
GPP: ejercito de liberación.
Planteos nuevos que mete las zonas liberadas y lo territorial,
ligado a la idea de Doble Poder, como antecedentes determinantes de la
concepción de Poder Popular pero que no implican exactamente lo mismo como
veremos mas adelante. Porque lo que empieza a plantear la Revolución China y Vietnamita
es que esos ejércitos pueden conseguir liberar zonas del poder estatal, del
poder dominante, y construir en esas zonas liberadas su propio poder, sus
propias instituciones, sus propias formas de organización social. Meten un
concepto nuevo, una idea nueva: la idea de asociar la construcción de Doble
Poder a la idea de lo territorial. La dirección sigue siendo el
partido-vanguardia. El partido marxista leninista que ya vamos a analizar. Pero
hay un dato nuevo que es la idea de cerco. En ambas revoluciones se parte del
campo, del sujeto campesino, por más que digan que son el partido de la clase
obrera. Del campo a la ciudad. Del campo a rodear las zonas urbanas hasta
lograr hacerse con el poder del Estado.
Argelia, fines de la década del
50, principio de los 60. Argelia es un país de África ocupado por Francia. A
fines de los 50 empieza una revolución para liberarse del colonialismo francés
y se crea una organización, y dentro de esa organización aparece uno de sus
teóricos principales. La organización es el Frente de Liberación Nacional
Argelino, y el teórico se llama Frantz Fanon. En un libro que va a hacer época
en la década de los 60, que se llama Los Condenados de la Tierra, va a plantear
aportes nuevos y la Revolución Argelina va a tener un enorme impacto (que se ha
perdido) que hoy permanece desconocido, pero en el caso argentino tiene un
impacto en determinado momento y en determinada franja del activismo, casi tan
grande como la Revolución Cubana. ¿Qué es lo que plantea la Revolución Argelina?
Aparece demostrado en otro proceso revolucionario la creación de Doble Poder
entendido como la institucionalidad propia, de las clases populares. ¿Cuál es
esa institucionalización de la Revolución de Argelia? Por ejemplo, el FLN
empieza a legitimar los casamientos en la población, en las zonas urbanas. Lo
que es un hecho íntimo, lo saca al Estado colonial y empieza a ser el FLN el
que legitima eso. En una película famosa, la batalla de Argelia de un cineasta
italiano, Gillo Pontecorvo, se va a ver cómo el FLN durante años realiza un
trabajo en las zonas más marginadas de Argelia, las Casbah, lo que sería las
villas miseria de acá, los cantegriles de Uruguay o las favelas en Brasil.
Realiza un trabajo en los sectores más marginados y dice, antes de atacar a los
franceses: Todo aquel que prostituya a una argelina va a ser ejecutado por el
FLN. Todo aquel que venda droga debilitando a un argelino frente a la
dominación extranjera, va a ser ejecutado por el FLN. Todo aquel que se
alcoholice, que difunda alcohol, etc. para hacer más débil a nuestra sociedad,
frente al invasor, va a ser ejecutado por el FLN. Generan sus propias leyes,
generan sus propias lógicas de identidad, y a partir de allí se lanzan al
asalto, sobre la base de los sectores más marginados de Argelia. Lo que se
empieza a referenciar allí, es que hay una construcción de poder diferenciado,
de Doble Poder, pero muy influidas esas instituciones propias por una mirada
que, en cierto sentido, reproduce la lógica estatal desde un espacio propio.
Allí reside, probablemente, una de las cuestiones que diferencian la temática
del Doble Poder de la concepción del Poder Popular, como veremos al final.
Esta segunda ola revolucionaria, toca su techo con la Revolución
Cubana. En realidad la Revolución Cubana está ubicada como puente, como nexo de
dos momentos de insubordinación social, de grandes luchas en el mundo. Datos
nuevos de la Revolución Cubana: la revolución debe ser armada, lo nuevo es que
no necesariamente tiene que existir el partido. Lo que van a plantear los
cubanos a partir de su propia experiencia, su revolución, es que lo que hay que
crear es una organización político militar. ¿Y qué hace la OPM?, empieza la
lucha armada. Ésta se desarrolla, y después se creará el partido, que no lo
niegan, pero esta herramienta se creará en el proceso de la lucha. El eje es el
foco guerrillero. Hay que pasar de la guerrilla al ejército, y el foco
guerrillero es lo que genera conciencia. Típica imagen del foco para que se
entienda, es la imagen de la gota de agua en el estanque. La gota de agua sería
la guerrilla, y ¿vieron que cuando cae va generando círculos concéntricos en el
agua?, eso sería las franjas de la población movilizadas por la acción de la
guerrilla. Desde esta lógica esa acción genera conciencia, acción,
movilización, el foco va despertando conciencia y va generando lucha, va
generando organización popular. El foco guerrillero es el generador de
conciencia. Y la revolución en esta teoría arranca del campo, porque es la zona
más débil del enemigo, la que menos controla. Entonces nuevamente del
campesino, del campo, a la ciudad.
La idea de Cuba va a ser trasladada y repetida mecánicamente en
muchos lados, también en la Argentina. En realidad habría que ver si esto fue
realmente la Revolución Cubana. Lo que se teoriza como Revolución Cubana, lo
que Regis Debray, un intelectual famoso en la época teoriza en un libro es este
modelo, el modelo del foco como generador de conciencia. ¿De dónde viene el
poder en este modelo?: de la guerrilla, del foco que genera conciencia, y el
sujeto principal está en el campo. En realidad el modelo cubano- o al menos el
esteriotipo de modelo que se difundió en los 60- puede encajar en el esquema de
zonas liberadas pero difícilmente lo haga en la concepción de Poder Popular ya
que en este esquema las clases subalternas aparecen más como objeto-dirigidas,
movilizadas por el foco guerrillero- que como sujeto elaborador de prácticas y
teoría.
.
Decada del 70: Santucho y el Doble Poder
.
Y llegamos a la década del 70,
nuevamente con un recorte arbitrario. En la década del 70, específicamente en
el año 74, en septiembre, Santucho, secretario general del Partido
Revolucionario de los Trabajadores (PRT)-Ejército Revolucionario del Pueblo
(ERP) escribe un trabajo que para muchos contiene aportes realmente importantes
elaborados desde un militante revolucionario de Argentina. Ese trabajo se llama
Poder Burgués- Poder Revolucionario. Santucho retoma la idea de Trotsky de
Doble Poder, y dice que en la argentina, año 74, hay condiciones para que
aparezcan situaciones de Doble Poder. Hay una situación revolucionaria, y de la
existencia de una situación revolucionaria, decía Santucho, a que haya crisis
revolucionaria, posibilidad de revolución, hay un camino, de manera que el
éxito no esta garantizado ni escrito, pero hay posibilidades- porque el sistema
está en crisis- de generar instituciones de Doble Poder, de poder dual. Ahora,
dice, si alguien cree que se puede mantener este poder doble sin lo militar,
está totalmente equivocado, si uno logra un enorme poder, sea en un barrio, una
fábrica, una provincia, en algún momento se va a tener que enfrentar a una
ofensiva de aniquilamiento del enemigo, la única manera, planteaba, de poder
sostener ese poder dual es el plano de la violencia, sin pensar en determinado
momento en organizar el poder militar, en organizar tu propia violencia para
defender ese espacio que conquistás del ataque del poder, no se puede pensar en
sostener ninguna experiencia de Doble Poder. No va a haber Doble Poder sin el espacio
de lo militar que defienda esas prácticas. Para que sea posible lograrlo, dice
Santucho, tiene que ser simultáneo, es decir, de manera simultánea tienen que
aparecer en distintos lugares del país, del territorio, experiencias de Doble
Poder. Porque si no son simultáneas, el enemigo las aísla y las aniquila. Hay
que lograr un entramado donde aparezcan de manera simultanea a lo largo del
territorio nacional. Y mientras esto se logra, hay que tratar de enmascarar: él
mete el concepto de enmascaramiento. Dice: Tenemos que disfrazar esta
construcción de poder en determinada coyuntura, por ejemplo a través de
sociedades de fomento, de comisiones reivindicativas, que vayan desarrollando
poder pero que aparezcan con un nivel público sumamente tapado, hasta que lo
que hayamos construido sea lo suficientemente sólido como para pasar a otro
nivel de la confrontación. Plantea la idea de enmascarar, tapar, disimular,
hasta que se den estas condiciones.
.
Decada del `70: El Aporte de las Fuerzas
Armadas Peronistas (FAP) y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR,
Chile)
.
En el mismo momento, de manera paralela, desde otra tradición, las
FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y los que van a ser luego FAP- PB (Peronismo
de Base), van a tirar algunas cuestiones que son muy importantes para el
concepto hoy de Poder Popular y que se relacionan más cercanamente con el lugar
desde donde planteamos hoy ese concepto. Las FAP van a tomar, van a partir en
su elaboración de algo que planteó Cooke, que decía que la identidad del
Peronismo o es burguesa, o es obrera. Para que sea una identidad
revolucionaria, la hegemonía la tienen que tener los trabajadores. ¿Qué va a
decir FAP-PB en el 71 con la alternativa independiente?: para que conduzcan los
trabajadores, tienen que tener su propia organización autónoma. Independiente
del Estado, del PJ, de la burocracia, hay que generar una organización con
grados de autonomía, pero esa organización autónoma no se tiene que concebir
como vanguardia. La idea de que yo me declaro como el Partido Obrero y soy la
vanguardia de la revolución, ha generado, decían en ese momento, enormes
fracasos y frustraciones. Acá no se trata de vanguardia, sino de una
organización de nuevo tipo. ¿Qué tiene que ser esa organización de nuevo tipo?
Una herramienta de aporte al servicio de la construcción popular. Pongo algunos
ejemplos:
1. En determinados momentos van
a plantear que cuando hay una acción armada, cosa que no niegan, quien tiene
que decidir la acción armada no es la organización política, no es la FAP-PB,
sino que son las agrupaciones sindicales de base en cada fábrica. Es decir, si
hay un conflicto fabril, en lugar de que venga la organización armada a actuar
a favor de los trabajadores, deberán ser los trabajadores los que evalúen si
corresponde que ese nivel de violencia actúe en ese conflicto a través de ellos
o no. Invierten la relación: quien decide no es el partido vanguardia portador
de la conciencia, sino que la propia organización de base que apela o no a esa
organización.
2. Es una herramienta de aporte porque el gran problema de los
sectores populares, -decía un compañero poco conocido pero muy importante,
Raimundo Villaflor, dirigente obrero metalúrgico de Avellaneda- el gran
problema son los cortes históricos, el gran problema es que cada generación
empieza de cero, mientras que el enemigo mantiene una herencia, una coherencia
y una continuidad, simbólica, cultural política. Nosotros los sectores
populares tenemos el gran problema del divorcio: cada generación cree que
avanza de cero. ¿Cuál es la función de una organización? Aportar. Aportar a
experiencias de lucha, que haya experiencias de lucha que no se pierdan.
Ejemplo, año 75 un método de lucha que da mucho resultado es el trabajo a
desgano, que era no hacer huelga pública, abandonar el lugar de producción,
sino trabajar a reglamento o trabajo a tristeza, como le llamaban los
trabajadores. El fenómeno que termina generando eso es que ganan un montón de
conflictos. ¿Y qué es lo que hacen algunas organizaciones?, no sólo el PB,
toman esa experiencia y la llevan a otras fábricas. En esta concepción el rol
de una organización de nuevo tipo debería ser esa: agarrar experiencias, útiles
de la lucha popular, y ayudar a que se conozcan para que las puedan tomar
otras. No como idea de vanguardia, no como idea de dirección. Como describe
Guillermo Cieza, la organización como una caja fuerte que atesora y difunde las
experiencias de lucha populares.
En el mismo momento en paralelo, en la década del 70, está el MIR
en Chile, Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Aquí podemos encontrar junto
a concepciones más clásicas un énfasis novedoso en la construcción de Poder
Popular. En Chile, en 1970, gana las elecciones un gobierno de izquierda que
era el gobierno de Salvador Allende. El MIR, que tenía una postura crítica
respecto al gobierno de Allende, en un contexto de debate sobre las reales
posibilidades de transformación social de una propuesta como la de la Unión
Popular que postulaba una vía democrática parlamentaria, electoral al
socialismo, desde tiempo antes va a comenzar a hablar, directamente, de Poder
Popular. ¿Y qué es lo que plantean como Poder Popular en la etapa?
Institucio-nalidad autónoma armada, para frenar el golpe, para evitar la
contrarrevolución, hay que armar las fábricas en el cordón industrial de
Santiago. Hay que armar a la clase obrera.
Los Cordones rojos, por el grado de apoyo que tiene la Unión Popular en esa
zona obrera, se tienen que armar sobre la base de las organizaciones propias,
de base, de los trabajadores. Ahí –afirman- hay que crear Poder Popular,
autónomo, armado. Lo mismo las comunas campesinas. La idea de Poder Popular es
la idea de un poder diferenciado, en esta tradición, diferente del Estado,
diferente del poder de las clases dominantes, que mantiene autonomía, y que se
plantea el nivel de organización de la violencia.
Y acá llegamos, después de esta recorrida histórica, a lo que
podíamos situar hoy como la discusión acerca del Poder Popular.
.
La idea del Poder como toma del Poder
Estatal
.
Primer concepción, una concepción que subyace en muchas de estas
matrices, en otras no, es la idea del poder como Toma del Poder. El asalto, el
modelo ruso, el modelo de la insurrección. ¿Qué implica esta concepción?. El
poder es una cosa. En esta concepción, el poder parecía ser que si yo lo tomo
es porque estoy pensando en algo que lo puedo tomar, como que está en un lugar
en el Estado, y que si yo tomo el Estado tomé el poder. Hay una fuerte
concepción de ubicar la lógica de poder en función de eso: objeto, y en un lugar.
La herramienta principal que dirige es el partido-vanguardia. El partido que
por propia definición representa los intereses de la clase obrera y vanguardia,
lleva adelante las luchas populares. El sujeto de la revolución es el
proletariado, la clase obrera, y lograda la revolución yo tengo que instalar la
dictadura del proletariado. Este concepto implica la idea de la coerción de la
clase obrera, el uso de la fuerza de una dictadura, que en esta tradición se va
a plantear es la dictadura de la mayoría sobre la minoría. Lo que ocurre en el
capitalismo es que de hecho hay una minoría que se impone sobre una mayoría, lo
que pasa en la dictadura del proletariado es que eso se invierte.
Pero ahí hay una tradición del partido vanguardia, el poder como
objeto, en un lugar, el poder identificado como poder del Estado.
.
Antipoder y Contrapoder
.
Segunda concepción, que es mucho mas difícil de analizar /
discutir / sintetizar, en realidad podríamos laburar largo y tendido. En
principio, agarré a dos grandes intelectuales que reflejan esta tradición: de
antipoder que es Holloway y contrapoder que lo plantea Negri. Holloway y Negri
de alguna manera encarnarían una lectura si se quiere muy específica. ¿Qué es
lo que encarnaría esa lectura? Priorizan la lucha de oposición, la clave es
oponerse; ¿a qué? Al poder.
En el discurso y las prácticas de estas concepciones, lo central no es tanto
pensar en el tipo de sociedad que vendrá, no es tanto pensar como voy a
construir instituciones, etc., sino que lo principal es la construcción de
oponerse al poder, eso lo comparten ambos. La diferencia, en todo caso, es que
Holloway habla mucho del no-poder, de la no estructura; mientras que Negri y
otros, hablan de la multitud como sujeto, el sujeto que va hacer el cambio
social es la multitud. ¿Que es la multitud? Es muy difícil de definir,
justamente porque la multitud no se define, la multitud es una heterogénea
cantidad de sectores que de manera espontánea y sin estructura, cuestionan al
poder. Holloway ni siquiera habla de multitud, sino de antipoder, es decir el
no. ¿Qué es el no? Toda institución es alienación, va a decir. Toda institución
termina generando la construcción de poder sobre, termina imponiendo la
voluntad de unos sobre la voluntad de otros. Si nosotros seguimos con esta
lógica, permanentemente vamos a estar en el poder sobre, lo único que va a
cambiar con las revoluciones es quienes son los que manejan el poder. Pero con
la idea de poder sobre, el dominio de unos sobre otros va a perdurar; no hay
que generar estructuras porque toda estructura que permanece en el tiempo
genera burocracia, genera mecanismos de control, genera mecanismos de
dominación.
En definitiva hay que hacer una construcción no jerárquica y en lo
que coinciden ambos es que no hay que tomar el poder del Estado, sino que hay
que huir, literalmente, del Estado. ¿Que significa esto? Suponer que yo puedo
realizar mis construcciones sociales, mi trabajo cotidiano, al margen de las
relaciones de poder estatales, que no tengo que contaminarme con esas relaciones
de ninguna manera; porque cuando me acerco a ese sistema de dominación me
traga, me subsume y voy a terminar generando lo mismo -lo mismo que
supuestamente combato-. Estamos haciendo una reducción muy corta, después si
quieren podemos profundizar y pelotear mucho más con este tema.
.
Pensando el Poder Popular
.
Concepción tercera: Poder
Popular. Hay un filósofo que se llama Rubén Dri. Calculo que muchos de ustedes
lo deben conocer, que –retomando un planteo de Holloway- afirma que la idea de
Poder Popular no es poder sobre -mandar o imponer voluntad sobre otros- sino la
idea de poder hacer, de poder construir. Y que esta noción de poder, el poder
que construyen las clases subalternas, las dominadas, es el poder como relación
social. ¿Que significa el poder como relación social? En este caso cuando
nosotros hablamos de la construcción de nuevos valores, de la pelea de los
valores cotidianos en nuestras construcciones, cuando nosotros hablamos de que
tenemos que empezar a cambiar la sociedad hoy, nuestra manera de pensar / de
construir / de conducirnos hoy; lo que estamos haciendo es anticipar la
sociedad que queremos. La sociedad que queremos, en esta idea de construcción
de Poder Popular, no va a empezar el día que tomemos el aparato del Estado, el
día que se toma algún poder, entre otras cosas porque no concebimos al poder
como un objeto, sino como una relación que se construye, que se hace, que
construimos de manera fraternal, en donde tienen que surgir nuevos valores. Y
acá hay una diferencia central, con lo anterior cuando se hablaba de Poder
Popular. En las etapas anteriores, los 70 y en muchas concepciones, había una
concepción instrumental cuando se hablaba de Poder Popular. ¿Qué quiere decir
concepción instrumental? Organizar a los campesinos, organizar a los villeros,
organizar a los inquilinos, organizar movimientos era un medio para llegar al
fin. ¿Cuál era el fin? Tomar el Estado. En esta concepción los nuevos valores,
la nueva sociedad, no es solamente un medio, sino que es también parte del fin.
Es decir, cuando nosotros construimos con otros valores, cuando nosotros
cambiamos la manera de relacionarnos, cuando nosotros tratamos de construir con
relaciones menos alienadas, menos jodidas, menos burocratizadas, tratamos digo,
lo que estamos haciendo de alguna manera, es anticipar la sociedad que
queremos. Fuertemente estamos pensando que lo que estamos haciendo no es solo
un fin para otra cosa que es más importante, sino que esto es parte de lo
importante, es parte del fin, más aun, sin esto no hay fin posible, no hay
cambio social posible. Por que en esta concepción de Poder Popular el cambio
social, el cambio de valores se va construyendo previamente.
Reconocimiento entre iguales lo
llama Dri, a esto de los nuevos valores, es una relación de reconocimiento
entre iguales, no esto de poder sobre sino de poder hacer. Este planteo de
Poder Popular no reniega de la organización; solo que dos cosas, a diferencia
de la organización como vanguardia concibe que la organización se va creando en
el proceso de la lucha. Eso en realidad lo decía una marxista Alemana hace
tiempo, que se llamaba Rosa Luxemburgo, quien planteaba que la organización no
se decreta, sino que surge y se va creando en el proceso de la lucha, punto
uno. Punto dos, esa organización de nuevo tipo no puede reproducir relaciones
de dominación. Debe generar Instituciones no coercitivas, después lo podemos
discutir en función de lo que planteaban los compañeros sobre qué hacer con las
instituciones. Lo que se está planteando en este análisis es que no todas las
instituciones son alienadas. Esto es lo que hay que discutir. Uno puede pensar
una asamblea como una institución de las clases subalternas. En todo caso
después podemos discutir. Lo que ocurre es que puede ser una institución de tipo
diferente.
En todo caso este es un elemento clave que diferencia nuestra concepción de
Poder Popular de buena parte de la tradición de Doble Poder que analizamos
anteriormente. Tratamos que nuestra forma de organización no copie las lógicas
estatales y pensamos que los espacios de Poder Popular deben mantener su
autonomía aun en el caso donde el Estado- como en Venezuela- aliente las formas
de organización populares.
Traduzcamos esto en nuestra
práctica, a mí me parece, que cuando el Frente habla de rotar las tareas,
cuando discute que no puede haber compañeros que manejen de manera exclusiva
las relaciones con las autoridades nacionales, los medios de comunicación, los
recursos financieros o las relaciones políticas, los lugares donde se
centraliza poder y capacidad de decisión, cuando se buscan que las gestiones
sean colectivas, y no personales o individuales, cuando se construye de manera
colectiva, cuando hay una cierta rotación de tareas con continuidad del
conocimiento previo; me parece que lo que sé esta intentando sin decirlo es
generar una organización de nuevo tipo que no reproduzca las relaciones de
dominación de los viejos esquemas de organización. Por ejemplo, decir acá esta
el comité central, acá esta la vanguardia, la palabra autorizada; estamos
buscando mecanismos nuevos que no reproduzcan formas de dominación, una
organización de otro tipo, eso realmente da mucha tela para cortar.
Símbolos populares, no hay Poder Popular sin simbología propia / sin identidad
propia / sin mística / sin figuras propias. No hay Poder Popular que para ser
tal no cree sus propios símbolos, sus propias banderas de lucha, sus propias
formas culturales, no hay expresión de Poder Popular sin esto.
La democracia de base, entendida no como horizontalidad porque no
hay igualdad de información / conocimiento / experiencia, sino como intento de
democracia de iguales; es decir que la información acceda a todos y que la
posibilidad de la palabra y discusión acceda a todos. Que todos los compañeros
tengan la posibilidad de formarse y discutir en pie de igualdad. Democracia de
base no es igual a horizontalidad, por lo menos horizontalidad como la entiende
este esquema de lógica Antipoder – Contrapoder.
Hay que construir hegemonía, construir consenso. Dri dice: El
poder de las clases dominantes construye legitimidad para que los dominados
acepten; las clases subalternas no tienen que construir legitimidad, tienen que
construir hegemonía. ¿Qué es la hegemonía en esta reelaboración del concepto de
Gramsci? Consenso entre iguales, hay que reconocerse como iguales con el otro.
No hay Poder Popular sin involucrar a distintas clases sociales. El modelo
neoliberal nos dejo una sociedad fragmentada entre los desocupados, los
trabajadores, los trabajadores en negro, los changarines, los ocupantes de
tierras, los habitantes de las villas miserias, etc. Vivimos en una sociedad
donde es posible que obreros de la construcción desalojen a docentes o que un
vecino de un asentamiento putee contra los vecinos de una villa o que alguien
que viene de un trabajo miserable en un autito de cuarta se enoje porque los
piqueteros le están cortando la calle. Estamos en una sociedad fragmentada. La
única manera de superar eso es, retomando a Gramsci, un bloque histórico, una
alianza de las clases subalternas, de las clases dominadas, una alianza del
obrero, del desocupado, del campesino, de los estudiantes, de buena parte de
los intelectuales, de buena parte de las clases medias que permita cambiar
esto. No hay Poder Popular sin intervenir permanentemente en la realidad
nacional, algo que decían los compañeros antes, no estamos descubriendo nada.
Porque si vos, no intervenís en la realidad nacional, la realidad te interviene
a vos, esto que planteaba Santucho u otros, las zonas liberadas sí, pero en que
relación y en que marco se van a poder mantener.
El poder nosotros lo desarrollamos, según el compañero Miguel Mazzeo, en un
ecosistema hostil, que esta en contra nuestro. Por lo tanto, en la medida que
construimos poder con nuevas relaciones, que intentamos estas lógicas de
construcción, el poder viene a castigarnos; viene a castigarnos con muchas
Avellanedas, viene a castigarnos con muchos Olga Vázquez, viene a castigarnos
con muchos incendios de comedores como paso en Varela o como paso en
Echeverría; uno no construye aislado de este poder que te viene a castigar. Por
lo tanto, para no quedar aislado, para no reproducir la fragmentación, para no
reproducir el aislamiento; los espacios de generación de Poder Popular tienen
que interpelar al conjunto de la sociedad, crear política. Hay compañeros, lo
digo porque pareciera una idea muy fuerte y lo tiro para el debate, que
parecieran creer que si yo construyo Poder Popular en mi barrio, el otro
construye en el otro barrio, vamos a construir Poder Popular en miles de barrios
y de golpe en determinado momento el capitalismo se va a derrumbar y vamos a
estar en otro sistema. No funciona así. Porque esto funciona con forma de
mecanismo de construcción cotidiana, pero hay momentos en los que hay que dar
saltos, hay que dar disputas, porque sino las das te aniquilan, lo digo para el
debate a partir de la discusión del otro grupo, planteando una posición /
discusión desde ya.
Así como hay experiencias en que
la revolución termina en cárcel- el caso más conocido es el estalinismo y la
Unión Soviética- hay ejemplos también donde los sectores populares no aceptaron
tomar el poder. Analicemos esos ejemplos, Sandino en Nicaragua, en la década
del ´30, había construido una enorme legitimidad, fue a negociar con Somoza ,
entabló una negociación y lo mataron a la salida de la entrevista. Y todo lo
que había construido fue arrasado en el proceso de un año. Villa y Zapata en la
revolución mexicana, una de las revoluciones más extraordinarias de
Latinoamérica y menos conocidas, ya que hablamos de Zapatismo; Villa y Zapata
en 1914 se reunieron y discutieron en la ciudad de México con todas las tropas
campesinas y el poder burgués casi desmantelado. Villa le dice en esa
discusión: mira este es un rancho muy grande para mí, yo me vuelvo a mi
provincia y que se arreglen estos. Zapata acuerda. Solo pocos años más tarde
los dos estaban muertos y todo lo que habían construido, esa enorme
construcción de Poder Popular campesino había sido desmantelada y destruido.
De manera que digo esto porque en la historia, es cierto que hay
una montón de revoluciones hechas a partir del Estado que se transformaron en
cárceles. Ahora discutamos las revoluciones posibles que no se tuvo en cuenta
el problema de la relación con ese poder, se lo dejo seguir existiendo y la
política aborrece él vació; cuando algo sigue existiendo se decide para un lado
o para otro.
Ideas
libertarias y Poder Popular
A lo largo de las distintas
luchas donde tuvieron protagonismo, los libertarios o anarquistas construyeron
organización para establecer relaciones libres en el presente, mientras se
enfrentaban al capitalismo y al estado. De esta manera, influenciaron a los
trabajadores y campesinos y cuando tuvieron oportunidad impulsaron las
colectivizaciones de tierras y el control obrero en las fábricas, comodurante
la Guerra Civil Española en 1936, donde las milicias republicanas y anarquistas
enfrentaron a los fascistas.
Los anarquistas siempre le prestaron mucha atención al aspecto
cultural, tratando de educar a los trabajadores difundiendo las ideas
antiautoritarias, antipatriarcales, antimilitaristas, de la solidaridad
internacional y de la autogestión. Periódicos, expresiones artísticas y ateneos
culturales caracterizaron a la propaganda anarquista que privilegia la
persuación antes que la imposición. La organización obrera, los métodos de la
acción directa y la huelga general, fueron ejes impuslados por la militancia
anarquista.
En Latinoamérica, el anarquismo vino de la mano de los inmigrantes
europeos, que escapaban del hambre y de la persecución. Por ejemplo en
Argentina, las ideas anarquistas se desperdigaron rápidamente, y durantes las
tres primeras décadas del siglo pasado se encararon en la Federación Obrera
Regional Argentina, la principal central sindical que se llegó a plantear en su
V Congreso la finalidad del comunismo anárquico. A las importantísimas huelgas
que se llevaron adelante, el Estado contestó con durísimas represiones que
incluyeron la muerte, el destierro y la prisión, como en la Semana Trágica o en
la Patagonia Rebelde. De a poco los anarquistas se fueron aislando y dividiendo
hasta ir perdiendo la influencia que tenían.
En los últimos años -si bien no
del todo concientemente- muchos movimientos populares adoptan ideas de
inspiración anarquista. Así, la acción directa, la importancia de las asambleas
y el rechazo a las jerarquías son también herencias que podemos reconocer que
provienen del anarquismo.
Zapatistas, Sin tierra, bolivarianos, cocaleros, piqueteros y
asambleístas: recientes (y diversas) experiencias de construcción de Poder
Popular
Durante el campamento de
formación, las recientes experiencias de construcción de poder popular las
repasamos en otro taller, dedicado a la realidad latinoamericana: allí
compartimos opiniones y análisis sobre el movimiento zapatista y los municipios
autónomos, autogobernados, en Chiapas; las experiencias de ocupaciones
campesinas y cooperativas agrarias del MST en Brasil, que estableció relación
con el gobierno del PT pero sin perder su independencia; los movimientos
campesinos, urbanos y sindicales en Venezuela, que acompañan el proceso de
transformaciones que lidera Chávez a la vez que van consolidando organización
de base y denuncian la "burocracia y el reformismo" en la revolución;
la experiencia del movimiento popular en Bolivia, que después de décadas de
lucha y organización por fuera del Estado, con Evo Morales exploran la
posibilidad de avanzar en la transformación de la sociedad aprovechando la
conquista del gobierno; y también las experiencias de asambleas, movimientos de
desocupados o fábricas bajo gestión de los trabajadores que surgieron en los
últimos años en nuestro país, potenciadas fuertemente con la rebelión de
diciembre de 2001 y también fuertemente replegadas con el proceso de
re-institucionalización que encarna Kirchner. Un desafío por delante será
conocer y sistematizar mejor estas experiencias, que seguramente nos servirán
como parámetros útiles para, sin calcar ni copiar, seguir creando nuestras
propias experiencias de construcción de Poder Popular.
.
Libros, películas, Internet:
.
A continuación, una lista (siempre parcial) de materiales que nos
pueden ayudar a profundizar el conocimiento sobre las distintas experiencias
que se mencionan en la cartilla. Por los libros o videos, podés consultar a los
compas del área de formación, y por los sitios en Internet, se los puede
consultar directamente.
Doble poder, la revolución rusa, los
soviets
- Historia de la revolución rusa, león trotsky (libro, en Internet: http://www.marxists.org/espanol/trotsky/)
- Octubre, Seguei Einsestein (película)
- Gramsci, de la Hegemonía al Poder Popular
- Gramsci para principiantes (Nestor Kohan, Edit (libro)
La revolución china, Argelia, Cuba
- Mao, Obras Escogidas (libro, en Internet: http://www.marxists.org/espanol/mao/)
- La batalla de Argel (película)
- Ernesto Guevara, también conocido como el Che / Paco Ignacio Taibo II (libro)
Santucho y el Doble Poder, FAP, MIR
- Poder burgués y poder revolucionario, Roberto Santucho (libro, en Internet: http://www.marxists.org/espanol/santucho/)
- Los perros (video)
- Las FAP y el MIR
- De Taco Ralo a la alternativa independiente. Tomo 1: Las FAP- Eduardo Pérez
(libro)
- Miguel Enriquez y el proyecto revolucionario en Chile- MIR (libro)
La idea del Poder como toma del Poder Estatal
- El estado y la revolución, Lenin (libro, en internet: http://www.marxists.org/espanol/lenin/)
- Cazadores de Utopías – Montoneros (película)
Antipoder y Contrapoder
- Anticapitalismo para principiantes (libro)
- Contrapoder, una introdución, Colectivo Situaciones (libro)
Pensando el Poder Popular
- Que (no) hacer – Miguel Mazzeo (libro)
- Nuestra política para construir un presente y un futuro con trabajo, dignidad
y cambio social -MTD Verón- Frente Darío Santillán (cartilla, en Internet: www.autistici.org/mtdenelfrente , sección Nuestra Política)
Ideas libertarias y Poder Popular
- Tierra y Libertad, Ken Loach (película)
- La patagonia rebelde (Libro de Osvaldo Bayer, película de Héctor Olivera)
- El anarquismo, Daniel Guerin (libro)
Zapatistas, Sin tierra, bolivarianos,
cocaleros, piqueteros y asambleístas
- Ezln, Sexta declaración de la selva lacandona http://www.ezln.org.mx/ (Internet)
- MST, Construyendo movimiento social (video)
- Brava gente, MST, entrevista a Joao Pedro Stedile (libro)
- MST, http://movimientos.org/cloc/mst-brasil/
- Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora, Venezuela: Agenda Zamorana
- Vive TV -Venezuela http://www.vive.gob.ve/ (TV- Internet)
- Aporrea, Asamblea popular revolucionaria –Venezuela http://www.aporrea.org/ (internet)
- Prensa De Frente, sección Venezuela http://www.prensadefrente.org/pdfb2/index.php?cat=164 (Internet)
- La guerra del agua, Bolivia (video)
- Indymedia Bolivia http://bolivia.indymedia.org/ (Internet)
- La revolución de las asambleas -Rubén Dri (libro)
- De la ruta al barrio -Maristella Svampa (libro)
- Piqueteros, notas para una tipología -Miguel Mazzeo (libro)
- Darío y Maxi, Dignidad Piquetera (libro, Internet: http://www.masacredeavellaneda.org/index.php?blog=3)
.
|