Reportaje a NPH: "Intentamos deducir teoría de la nueva práctica"
Reportaje: Miguel Espinaco y Javier GonzálezNuevo Proyecto Histórico es uno de los muchos grupos que andan por ahí, pensando y haciendo para cambiar esta realidad. Se definen a sí mismos como un "colector de militancias de los que intuían profundos cambios en Argentina, en el capitalismo y en la subjetividad de las masas". Nosotros los conocimos por un texto de análisis que llegó a nuestro mail, en el que encaran con mucha seriedad la situación de los asalariados durante el gobierno Duhalde - Kirchner (ver recuadro "Asalariados: 2003 peor que el 2002").Este reportaje - que realizamos vía chat - es un intento por conocer y hacer conocer los debates que rondan en las cabezas de tantos que andan buscando la forma de interpretar la situación por debajo de la propaganda oficial que desde la tapa de Clarín y de Página 12, desde los noticieros de la televisión y desde cada una de las usinas de información que generan la "opinión pública", apenas muestran un lado, un país parcial que disfruta de vacaciones y que se apronta para un 2004 en el que supuestamente viviremos felices y comeremos perdices.Más allá de las obvias coincidencias y divergencias a las que cada quien arribará después de leer esta charla, lo importante es buscar la forma de conocernos para debatir, para construir puntos de vista que sirvan para ver debajo del agua, las realidades y los hechos que se ocultan tras las cortinas de humo.Un párrafo aparte merece esta metodología novedosa - por lo menos para nosotros - de encarar un reportaje. Con Nicolás, que estuvo del otro lado de la máquina, no nos conocemos las caras ni nos vimos los gestos que acompañaron nuestras preguntas y sus respuestas. Es extraño, pero sirvió para que esta charla forme parte hoy de esta revista, que más que nunca merece el apelativo de "electrónica". Vaya nuestro agradecimiento a los trabajadores que pensaron el Messenger, ya que no a los panzones accionistas que se llenaron de plata gracias al laburo intelectual de tantos que ponen su creatividad, su ingenio y su tiempo para que los softwares que usamos cada día, simplemente existan y funcionen.MdH dice:
lo primero es preguntarles qué es Nuevo Proyecto Histórico, cuando y para qué se formaron, cuales son los objetivos........Nicolás dice:
El colectivo se coaguló en torno a los sucesos de diciembre del 2001. Lo pensamos como un colector de militancias e historias de prácticas políticas que intuían profundos cambios en Argentina, en el capitalismo, en la subjetividad de las masas, en la forma del estado, etc. Aunque venimos de trabajos conjuntos desde 1990, en diferentes ámbitos (sociales, políticos, universitarios, etc.) nacimos con el nuevo movimiento, y tratamos de alguna manera invertir la vieja Tesis sobre Feuerbach: de lo que se trataba era más bien de interpretar al mundo que de transformarlo. La práctica se había adelantado a la teoría, siempre gris como decía Goethe. Tuvimos un breve documento diría fundacional, "La crisis orgánica", donde torpemente intentábamos analizar el desarrollo nuevo del capital, las implicancias en lo político y el nacimiento en la última década de nuevas subjetividades, en especial la figura del trabajador posfordista, clave del diciembrazo del 2001 y de la resistencia silenciosa al menemismo. Creemos que la vieja izquierda no ha podido asimilar en conclusiones estratégicas lo que estaba pasando en Argentina a partir de 1990. y no se puede transformar algo que no se conoce. Este déficit se mostró con crudeza a lo largo del 2001 y 2002.MdH dice:
Vos planteás invertir la vieja Tesis sobre Feuerbach. Sin embargo después planteás que no se puede transformar lo que no se conoce. Cómo conciben, cómo piensan ustedes esta cuestión de la teoría y de la práctica?Nicolás dice:
No veo la contradicción: interpretar al mundo antes de transformarlo es conocer la materialidad que se pretende subvertir. Digo: las dificultades enormes de la vieja izquierda en encontrar definiciones programáticas y alianzas tácticas realistas es en última instancia un cortocircuito con la profunda alteración del capitalismo en los últimos diez años. Nunca como antes es actual aquél apotegma leninista de que sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario. Los fracasos, las miopías de las organizaciones "obreras" o que intentan representar a la clase, tienen su origen en el terremoto resultante de la profunda transformación objetiva y subjetiva del modo de producción y de distribución de riqueza. Y nadie, por lo menos que nosotros supiéramos, había podido resolver el enigma del nuevo capitalismo: se repetía como mantras sagrados, palabras vacías, fórmulas mágicas del siglo XII o modelos de partido obsoletos por la misma actividad de las nuevas subjetividades.La transformación política del medio en qué vivimos no se relacionaba con el modo de producir la riqueza, en las técnicas que reestructuran el universo de la producción de bienes, en la nueva relación entre el trabajo y el capital que hacía surgir nuevas figuras obreras. Humildemente, sin sacar los pies del barro (la mayoría somos trabajadores posfordistas, precarios, flexibles, etc.) intentamos deducir teoría de la nueva práctica.MdH dice:
Contanos, Nicolás, cómo interpretan ustedes lo que pasó en Argentina en diciembre de 2001 en el marco de este análisis.Nicolás dice:
Lo de diciembre del 2001 fue para nosotros un suceso múltiple y complejo: en esa época identificamos como una semi-insurrección inesperada y prevista, montada sobre un "putsch" institucional de sectores de la burguesía, el partido de la devaluación. Pensamos que la lenta caída de las ganancias desde 1998 había obligado a un sector comprometido de la clase política y a sectores exportadores (caso Techint) a promover un "golpe limpio", con cauces institucionales, desbordado por la aparición imprevista (pese al famosos voto bronca) de un nuevo sujeto ya irrepresentable en el viejo paradigma. El nuevo sujeto posfordista, esta figura antagonista, aparecía separada del estado, de sus corporaciones y partidos, y asumió un papel inesperado e incontrolable.El golpe institucional tenía un objetivo que fue cumplido: una nueva acumulación primitiva del capital, una nueva separación y recomposición del trabajo asalariado. Kirchner sigue hoy, en su construcción de hegemonía, gobernando con el fantasma de esta subjetividad nueva, subversiva, irrepresentable y posmoderna. Es decir: diciembre fueron dos sucesos opuestos y contradictorios que se cruzaron: un intento de recomposición del capitalismo, para iniciar un ciclo nuevo de explotación, y por el otro, la aparición de un nuevo sujeto social.MdH dice:
Nos gustaría que te explayes sobre esos dos contenidos opuestos. Por un lado, el objetivo de recomposición del capitalismo, esta nueva acumulación primitiva, por el otro lado sobre ese nuevo sujeto social al que te referís como subversivo, irrepresentable y posmoderno.Nicolás dice:
Bien: hay en el fondo un análisis epocal: el salto de paradigma, la transición del fordismo al posfordismo, un camino que en el caso de Argentina creemos que comienza en 1976, en fases sucesivas, se consolida con Menem, se consolida institucionalmente con la constitución del '94, entra en crisis en el 2001, e inicia una nueva fase con Duhalde-Kirchner. El cambio es sencillamente el pasaje de la producción de consumo de masas a un sistema flexible. vivimos ese tiempo de transición, un tiempo trágico, mezcla de lo nuevo y lo viejo. Se entrevén los contornos de lo nuevo, se padecen en carne propia los límites de lo viejo. Nuestra mirada se centra siempre en el trabajo: el dios escondido del capital. Esto ha cambiado la forma política del dominio. La transición del fordismo al posfordismo saca a luz modificaciones político-institucionales decisivas, que tratamos de conceptualizar con el término "Capital-Parlamentarismo", un neologismo que intenta cubrir los conceptos que nos faltan, las herramientas que no están en la vieja caja de herramientas. Creemos que el "¡Que se vayan todos!" como consigna reunía todas las contradicciones explosivas del posfordismo: la Clase Política era ahora totalmente funcional al desarrollo del capital, más indispensable que nunca, y que su derrumbe sistémico se traducía en el caos de la maquinaria de poder. Sobre la acumulación primitiva, Argentina tiene una historia convulsa, con cortes abruptos, tortuosa. Hicimos una lectura del famoso fragmento de Marx sobre la acumulación originaria, primitiva, la re-elaboramos a la luz de nuestra historia, y deducimos que la burguesía argentina recomponía sus niveles de ganancia, de distribución de la riqueza con mecanismos extraeconómicos.La idea es la siguiente: la acumulación primitiva tiene el papel en un proceso histórico determinado de producir una nueva recomposición entre las clases, de re-elaborar la división de los productores con los medios de producción. Atenti: es una concepción eminentemente política, de relaciones de clases. Marx distingue entre acumulación "a secas" y el mecanismo primitivo. En el primer caso la acumulación la realizan los mecanismos naturales, el mercado. En el segundo, el mecanismo es extraeconómico, primariamente extra-económico, como el estado, alguna clase o fracción de ella.Hay diferentes formas: Marx ilustra el fenómeno de las "enclosures". cercamientos del campo, en Inglaterra, pero Marx señala otros mecanismos: la manipulación de la moneda por el estado, esta forma es para él una de las más poderosas, la deuda pública forzada, el sistema de crédito internacional, etc. Lo que veíamos es que la clase política, a lo largo del 2000 y el 2001, había programado en consonancia con sectores del capital, una nueva acumulación primitiva, después de la exitosa realizada por Menem en 1990. A diferencia que en ese momento el propio capital había estado desarrollando su propio sepulturero: el trabajador posfordista, o lo que muchos llaman la multitud posfordista.MdH dice:
Ustedes ven entonces a un sector de la burguesía (con K a la cabeza) intentando reformular o consolidar ese nuevo paradigma de acumulación. Por otro lado esta multitud posfordista que viene de la experiencia de diciembre de 2001 y de todo lo que pasó después. En función de ese análisis ¿cómo proponen ustedes que se ubiquen los trabajadores ante esto? O, dicho de otro modo, cómo traducen en la práctica esta teoría.Nicolás dice:
Primero hay una dificultad diríamos objetiva: el posfordismo ha segmentado la unidad presupuesta de la clase. En Argentina hay hoy al menos tres sistemas de explotación del trabajo, por no decirte cuatro. A esto se le suma la propia política laboral del "Capital-Parlamentarismo", orientada a dividir y reinar, a erosionar el elemento solidario, a separar aún mas el mercado laboral segmentado. Por eso hablamos de movimiento, una hipótesis que la forma partido clásica (burguesa o tercerointernacionalista) no puede representar a la nuevas subjetividades posfordistas, que están realmente "separadas" del estado de partidos, del sistema político, de los flujos de representación clásicos. Esto puede verse fácilmente en datos reales: no sólo la creciente abstención electoral (un fenómeno regional y continental en América Latina), sino el cinismo político como psicología de masas. Lo político como mediación no tiene sentido para un trabajador que vive en excedencia de leyes, de seguridad social, etc. Hoy Argentina vive de un sistema a la mexicana, un sistema similar al PRI. Pero no lo decimos nosotros: los más lúcidos intelectuales orgánicos del capital lo repiten todos los días. Hoy en "La Nación" Strasser nos da una lección de qué implica el posfordismo en política. se los recomiendo. Las conclusiones que extraíamos de los últimos dos años eran más o menos las siguientes: 1) cualquier política de emancipación no puede tener como terreno exclusivo de acción al estado, debe articularse en torno a las relaciones sociales y la vida cotidiana; 2) el sujeto de esta emancipación no puede ser simplemente identificado con la vieja clase obrera fordista, el sujeto de la revolución está compuesto objetivamente por una síntesis heterogéneas de sujetos, todos de manera diversa explotados por el capital, cuya unificación no debe darse como supuesta; 3) el partido político en matriz neoleninista no puede ser visto como la sede exclusiva o principal de la unificación de estas subjetividades: la anti-política de los nuevos sujetos de la emancipación (sea vertical u horizontal) puede ser producida por una síntesis de instituciones del movimiento (en nuestro caso asambleas, MTD's, etc.), en la que puede o no participar el viejo partido de cuadros profesionales.MdH dice:
Sobre el forcejeo entre Kirchner y el fondo ¿cómo ven eso?Nicolás dice:
Rescatando a la burguesía: así titulamos el enorme "waiver" del FMI que quebró su comportamiento habitual. El sistema mundial salvó a la Argentina con el apoyo del G-8, y ahora nuevamente con el apoyo de Bush se permite morigerar el default argentino por conveniencias políticas. Hay un viejo dicho que reza que la política exterior es un síntoma de la política interior. nunca tan válido como para K. Su política exterior la hace mirando de reojo el humor popular. K. es el partido de la opinión pública, enormemente condicionado por el magma latente y el recuerdo imborrable de las masa en las calles. El conflicto con el FMI es totalmente secundario e irrelevante, incluso K. y Duhalde han sido más proyanquis que Menem (en especial en inversiones y geopolíticas regionales).MdH dice:
No entendimos lo del waiver, qué es lo que "perdonó" el Fondo. Porque el acuerdo fija pagos algo exorbitantes y aparentemente están presionando para mejorarlos aprovechando la cláusula pague ahora le devolvemos después que impusieron en el acuerdo....Nicolás dice:
Me refería a las condiciones extraordinarias y especiales que el FMI acordó con Kirchner. Comparándolas con otros casos testigo como Turquía o Rusia. Incluso hoy las presiones de la secretaría de estado sobre la posibilidad de embargos son obvias. Hay un interés estratégico de Bush en el éxito del nuevo ciclo de Duhalde-Kirchner, y Kirchner responde con docilidad firmando el ALCA. Otro dato es que por primera vez se ha invertido la lógica imperial de la negociación: se privilegia los pagos al Fondo antes que arreglar con los inversores privados. Inédito en la historia del FMI y sólo explicable por la geopolítica de Bush.MdH dice:
Contanos algo sobre el funcionamiento del grupo. Cómo compatibilizan - el grupo de ustedes y los que similares que conocen en la militancia cotidiana - la heterogeneidad, las distintas tradiciones políticas, etc. etc...Nicolás dice:
El grupo funciona de manera laxa, es en realidad un colectivo abierto de análisis, producción de información, flujo de materiales, comunicación de experiencias. Traducimos y difundimos materiales inéditos en español de la tradición menos conocida de la militancia revolucionaria, y todos los documentos que se proponen se divulgan sin autor. Tratamos de quebrar con los viejos modelos de organización, con las microsectas, etc. Es esta primera etapa quizá estamos en un plan de divulgación, de emisión de nuevos puntos de vista, de reflexión colectiva, de crecer paso a paso con los desafíos que plantea el movimiento. Es muy fuerte ahora la tendencia a la fragmentación, la atomización, la fuerza centrífuga del "ghetto", promovida por la política desde el estado. tratamos de proponer formas organizativas de lo que llamamos el área autónoma, dibujar el andamio de una futura autonomía organizada. una tarea difícil, gris y desencantadora. Y por supuesto nos enfrentamos con respeto a los compañeros del viejo sistema de los partidos de la izquierda clásica. tenemos mucho intercambio con compañeros de Chile, España, etc.MdH dice:
Y con respecto al debate interno. ¿cómo se procesa para alcanzar posiciones comunes, o por lo menos la definición de un "nosotros" como colectivo?Nicolás dice:
Por supuesto, tenemos un consenso previo, muy amplio, genérico pero concreto. A partir de él todo está permitido. Incluso hemos hecho circular colaboraciones de compañeros que no son del colectivo. creemos que en una primera etapa la homogeneización ideológica no es cuestión de vida o muerte, que la propia elaboración colectiva generará identidad y cultura propia, personalidad organizativa. Creo que Nuevo Proyecto Histórico, en este sentido, tiene sin programarlo, un estilo y un lenguaje propio, característico de un trabajo colectivo.MdH dice:
En la página web que ustedes tienen, tiene una ubicación preponderante la palabra autonomía. ¿Como piensan ustedes ese concepto?Nicolás dice:
Hay un compañero que escribió un texto sobre el problema de la autonomía, todavía no lo subimos ni lo hicimos circular. Se los voy a mandar. En esencia la autonomía es una práctica de las masas, no un concepto teórico. Es estos últimos meses se ha devaluado el concepto, utilizándolo como muletilla, sin ser concientes de qué significa. Es ante todo un comportamiento de masas visible a lo largo de los contenidos históricos de los movimientos sociales. La palabra es clara: es una hipótesis ontológica fuerte, un instinto material de la fuerza del trabajo. El posfordismo inaugura una nueva radicalidad en la práctica autónoma, al profundizar la separación entre el trabajo y la riqueza, entre las masas y el estado, y al hacer de la cooperación un sustrato productivo. Yo creo que podemos entenderla como: 1) la necesidad de prácticas y acciones que no están definidas inmediatamente en relación con el estado (es decir: con el aparato ampliado del estado: sistema de partidos, sindicatos, etc.); 2) la necesidad de una plena valorización de la heterogeneidad de los sujetos explotados.MdH dice:
La última, si te parece..... en estos años se han dado discusiones que en el fondo conllevan ideas diferentes sobre las concepciones del cambio revolucionario, de la superación del capitalismo. ¿Como piensan ustedes ese cambio?Nicolás dice:
Las revoluciones son morfológicamente cambiantes porque cambian las relaciones de clase y con ellas la constitución de los sujetos. En la época de la transformación productiva más importante desde la revolución industrial, es impensable pensar la construcción de la hegemonía desde el paradigma partido-sindicato de la IIº Internacional, o desde el partido semiclandestino de cuadros profesionales. Es muy probable, y aquí entramos en la ciencia ficción política, que las revoluciones que se avecinan se parezcan más a los modelos de insurrección del Este, pienso en Hungría en 1956, o incluso en los sucedido en la RDA en 1989. Esta hipótesis tiene que ver con la forma actual que está tomando el estado, el "Capital-Parlamentarismo", con la separación abismal entre el trabajo y la riqueza. Es previsible el momento de la violencia, el desenlace militar, pero no tengo dudas que la revolución (en la perspectiva más libertaria del término) se basará en nuevas formas de acción directa extrainstitucionales (de masas) y proliferación de instituciones de poder no-estatales. En fin: una revolución eminentemente social. Al no haber un manual, al no tener el respaldo de un esquema de éxito anterior, ni padres fundadores, debemos crearla desde la angustia de lo nuevo. Te agradezco todo, y a los otros chicos por la oportunidad que nos dan. A ver si nos encontramos para tomar un café o seguir profundizando nuestra relación. Si necesitan materiales, no sé, lo que vean...MdH dice:
Bueno, el encuentro queda planteado. Si ustedes vienen por Santa Fe, o nosotros vamos por Bs As nos pedimos direcciones y nos encontramos. Gracias. Parece que el experimento chat salió bastante bien, aunque no es lo mismo que charlar hablando y viéndose las caras.Nicolás dice:
Si, pero vale la pena armar un red de a poco, enlazar todos los que atomizados queremos lo mismo.MdH dice:
así es la cosa. Por algo se empieza. Nos mantenemos en contacto. Un abrazo
Nicolás dice:
te mando un abrazo para todos, y quedo a tus órdenes. |